El pasado 26 de octubre se celebró el Día del Daño Cerebral Adquirido. Se estima que en España hay unas 435.000 personas afectadas de las que el 84% son por ictus. CEN, ubicado en la avenida de la Osa Mayor número 2 de Aravaca, funciona como un centro de alto rendimiento en el que el paciente junto a su gran equipo multidisciplinar, llevan a cabo la rehabilitación de la persona afectada de manera integral, donde está integrado un gimnasio específico pionero en Europa para el tratamiento de patologías específicas.

Entrevista con Cristina Vázquez y José López, Gerentes y Terapeutas

Pregunta.- ¿Qué es CEN?
Respuesta.-
Es un centro especializado de alto rendimiento para personas con patologías del sistema nervioso central, daño cerebral, medular y enfermedades degenerativas como esclerosis múltiple, ELA; o síndromes post-Uci.


P.- Cuando una persona sufre un ictus, ¿cuáles son los tiempos aconsejables para comenzar la rehabilitación?
R.-
Al sufrir un ictus lo más importante es que la atención sanitaria sea inmediata. Una vez que la persona ha sido atendida en un hospital, después lo más conveniente es empezar la rehabilitación lo antes posible porque el cuerpo humano siempre tiende a recuperarse, al igual que lo hace cuando nos rompemos una pierna o nos hacemos una herida. Al sistema nervioso central le pasa igual, tenemos unos seis meses que son como una ventana de recuperación que es biológica.


La persona que tiene que estar estabilizada médicamente, así como supervisada por un neurólogo, pero tiene que empezar la rehabilitación porque cuanto más tiempo dejemos pasar, es como que más se nos acorta esa ventana de recuperación. Esto no quiere decir que luego no haya recuperación, la hay, pero esos primeros seis u ocho meses son súper importantes.


P.- En CEN contáis con un gimnasio específico de rehabilitación, ¿cómo iniciáis ese proceso de recuperación?
R.-
El gimnasio está integrado dentro de las instalaciones del centro. En general, la primera demanda o el primer contacto de nuestros pacientes con CEN se resume en la frase “yo quiero volver a ser el de antes”. Entonces, lo primero que hacemos es pedir por adelantado todos los informes médicos para tener una imagen general del paciente. En función de eso, el día de la evaluación, que es completamente gratuita, los agendamos con los especialistas que hagan falta para poder hacer una valoración completa, y luego, se les da un programa de tratamiento personalizado. Evaluamos cómo están y a partir de ahí realizamos la rehabilitación, vamos a ir subiendo escalones, siempre con expectativas realistas.


En el caso del gimnasio, lo usan aquellos pacientes que así se recomienda por su patología, o aquellos más avanzados, siempre supervisados por un fisioterapeuta.


P.- Vosotros no sois unos fisioterapeutas al uso, estáis especializados en rehabilitación neurológica y utilizáis una aparatología puntera. ¿dónde os formasteis?
R.-
Tuvimos la oportunidad de trabajar en Suiza donde nos dimos cuenta que los pacientes, según salen del hospital, son derivados al centro de recuperación donde no van sólo 45 minutos o tres días a la semana, sino que se les daba una recuperación intensiva de tres, cuatro hasta seis horas diarias para que pudieran sacar ese potencial que el cuerpo tiene. Además de traernos la intensidad del tratamiento adaptado a cada persona, hicimos lo propio con el uso de dispositivos robóticos punteros. Estas herramientas no son milagrosas, pero se lo ponen más fácil al paciente, aumentando los tiempos de terapia, que debe ser muy personalizada e intensa.


P.- ¿Qué tipo de nuevas tecnologías y dispositivos robóticos utilizáis?
R.-
Somos el único centro de excelencia en España de DIH, que es la marca de dispositivos más avanzada del mercado para marcha, equilibrio y miembro superior. Usamos estas nuevas tecnologías siempre adaptadas a cada paciente, es decir, se usan sólamente en función de lo que el paciente necesita. Disponemos de dispositivos únicos en España, Raisen, Cemil, Lokomat, que es el exoesqueleto para ayudar a las personas más afectadas, y otros dispositivos de miembro superior como el Armeo, Maimeis, u Ourier y todo el tratamiento especializado. Nuestro equipo está muy formado y familiarizado con estas herramientas y son los que deciden lo que se utiliza con cada paciente y el número de sesiones, procuramos que sea un tratamiento muy personalizado. De hecho, somos dos centros en Europa, el nuestro y otro en Bélgica, que cuenta con el sello DIH, un distintivo de calidad por haber integrado el uso de esta tecnología y dispositivos robóticos en un tratamiento integral en el que hacemos un razonamiento clínico de lo más beneficioso para la recuperación de nuestros pacientes.


P.- Está claro que os dedicáis en cuerpo y alma a los pacientes, pero ¿y sus familiares?
R.-
A veces son los grandes olvidados. En nuestro centro la familia es siempre bienvenida, pueden estar en la terapia, nos pueden preguntar todo lo que se les ocurra, tienen unas salas privadas de descanso donde se pueden quedar a trabajar u otras cosas. En nuestro centro las paredes son transparentes, las familias circulan por aquí, también se hacen sesiones de acompañamiento.


La propia neuropsicóloga del centro, que también es psicóloga, hace sesiones con los familiares porque, a nivel emocional, están muy tocados. Realizamos terapia de familia, grupos de familia, que entre ellos se conozcan y compartan sus experiencias. Intentamos acompañarlos en todo el proceso. La familia es clave, tienen que saber que se les entiende y se les apoya, por eso ellos también están integrados en todo el proceso y en el centro.


P.- ¿Cuál es vuestra seña de identidad?
R.-
El equipo humano está súper especializados y, a nivel humano, son muy capaces de empatizar con el paciente y la familia. Cuando la gente se marcha, todos coinciden en que se han sentido muy a gusto, en que todo el equipo es muy amable, cariñoso, a parte que a nivel terapéutico nos dicen que es un diez. A nosotros, eso nos parece muy importante porque deshumanizar la sanidad es lo peor que se puede hacer. Además, participamos en congresos internacionales, y tenemos constantemente formación interna y externa para ofrecer lo último de lo último.


Texto y foto: Ayer&hoy