El restaurante La Txitxarrería de Pozuelo ha empezado el año, como no podría ser de otra manera, con buen vino. El último jueves de mes ha vuelto a organizar un maravilloso maridaje que nos adentra en la cultura del vino a la vez que degustamos unos magníficos platos.

Para esta ocasión, los caldos seleccionados fueron un blanco y dos tintos. En los entrantes, un exquisito jamón ibérico de bellota que ellos mismo producen y un plato de borraja con almejas, fueron los elegidos para acompañar a un vino blanco delicioso, Pazo San Mauro, un denominación de origen de las Rías Baixas. Lo que hace único a este vino es la zona en la que crecen sus vides,  las abundantes lluvias que reciben, temperaturas suaves y su suelo granítico, aporta todo ese sabor al resultado final.

Nada mejor que un Conde San Cristóbal, un D.O. Ribera del Duero con mucha personalidad para acompañar el primer plato, unos chipirones de anzuelo rellenos en su tinta con arroz. Sus viñedos se encuentran situados en la meseta norte al lado del río Duero, sus vientos de montaña y sus temperaturas extremas hacen que sus caldos tengan mucho cuerpo, acidez  y tono precioso. Un sabor que se queda en el paladar y hace que te puedas recrear en él.

El plato principal fue un lomo de vaca gallega Discarlux acompañado con pimientos de piquillo y patatas chip. La carne, excelentemente cocinada, se te deshacía en la boca y como no podía ser de otra manera, un reserva fue el elegido para maridar el principal. El caldo Marqués de Vargas Reserva, un D.O. Rioja pasa por una crianza en barricas de roble francés, ruso y americano  durante 18 meses, de ahí su sabor profundo y elegante.

Para finalizar, una riquísima tarta de queso acompañada por un helado de yogurt búlgaro. Todo el menú fue un acierto tras otro sin olvidarnos del trato y profesionalidad del personal  de la Txitxarrería.