Priego de Córdoba se encuentra situado al sur de la provincia de Córdoba, a 100 kms de la capital. Está enclavado en pleno corazón de Andalucía, en el Parque Natural de las Sierras Subbéticas, rodeado del vasto mar verde de olivares y encinas. Es conocida como la Ciudad del Agua por la multitud de manantiales que brotan en su entorno y joya del Barroco cordobés por el elevado número de construcciones barrocas que posee. Durante el siglo XVIII, Priego de Córdoba vivió una de sus épocas más prósperas, al convertirse en uno de los centros más importantes de industria de la seda, vendiendo el tafetán y el terciopelo en Sevilla, Málaga, Navarra, Portugal, Francia e Indias.


Priego de Córdoba sorprende como un museo al aire libre. Su Barrio de la Villa, con calles encaladas y macetas en flor, invita a perderse sin prisa. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972, este barrio constituye el rincón más evocador de la ciudad y una de las estampas más auténticas de Andalucía. Conserva rincones de gran encanto, como la Plaza de San Antonio, con su pequeña ermita barroca, o las vistas desde el cercano Balcón del Adarve, que se abre como una ventana natural hacia el infinito mar de olivos que rodea la ciudad andaluza.


El viajero debe detenerse a escuchar los murmullos de la Fuente del Rey, una joya barroca e impresionante conjunto escultórico con más de 130 caños de agua, o la Fuente de la Salud, de origen renacentista, ambas Bien de Interés Cultural.


El Barroco en Priego está representado en diferentes monumentos religiosos como Sagrario de la Asunción, Capilla de Jesús Nazareno en la Iglesia de San Francisco, yeserías de la Iglesia de La Aurora, entre otros. Otros puntos de interés son su castillo árabe, que recuerda el pasado fronterizo de la villa, o las carnicerías reales.


Culmina la visita el sabor inconfundible de su aceite de oliva virgen extra, considerado de los mejores del mundo, que resume la esencia de esta tierra generosa y luminosa.


Entre sus fiestas y tradiciones, destacan el Viernes Santo, en el que la ciudad se vuelca para llevar al Nazareno al Calvario donde el pueblo espera la bendición de hornazos; los Domingos de Mayo, cuyo origen se remonta al siglo XVI por un “voto” del pueblo para librarse de la peste, o la Feria Real, a principios de septiembre.

Museo Alcalá-Zamora, viaje al pasado reciente

La Casa Museo Niceto Alcalá-Zamora es una elegante casa señorial del siglo XIX (reformada a principios del XX) ubicada en la céntrica calle Río 33. Fue la casa natal del presidente Niceto Alcalá-Zamora (1877–1949), primer presidente de la Segunda República Española. Gracias a la donación realizada en diciembre de 1986 por sus hijas Purificación e Isabel, la casa pasó a manos del Ayuntamiento y se inauguró al público en agosto de 1987. La visita se distribuye en varias plantas y destaca por una cuidada museografía: la planta baja conserva la distribución original con bodega, patio y jardín. En el patio se ubica una encina plantada por el propio Alcalá-Zamora y el busto de inauguración.
En la primera planta se recrean las diferentes etapas de su vida. Incluye su dormitorio natal -con cuna, cama, partida de nacimiento-, su infancia, estudios, carrera política (con documentos como la Constitución de 1931), su presidencia, exilio y fallecimiento. Destaca el sofá donde murió y un reloj detenido en esa hora; además, una lámpara permanece encendida como símbolo de memoria. La segunda planta alberga la sede del Patronato Municipal Niceto Alcalá-Zamora y Torres, creado en 1993 para promover la investigación sobre el personaje y su contexto histórico.