
Javier Sánchez Jiménez ‘Grisom’
Primer test: Leganés vs Irlanda A-una lección de realidad.- El 8 de noviembre de 2025, el XV del León disputó en el Estadio Ontime Butarque de Leganés su primer amistoso contra Irlanda A, en lo que supuso el debut histórico entre ambas selecciones.
El resultado fue duro: España 24 – Irlanda A 61. Desde los primeros minutos, los irlandeses impusieron su ritmo, su precisión y su físico; dominaron con claridad en melés, ruptura de línea y velocidad en los tres cuartos. Para España, este choque fue un espejo: mostró lo que aún le falta para competir al máximo nivel, pero también dejó pequeños destellos esperanzadores. Jugadores jóvenes y veteranos midieron el salto necesario. La derrota sirve como advertencia: todavía hay un abismo con las potencias, pero la experiencia será valiosa para crecer.
En definitiva, un correctivo -como reconoció la prensa- que pone a “Los Leones” en su sitio, pero les ofrece una hoja de ruta clara de lo que deben mejorar si quieren aspirar a competir en un Mundial con garantías.
Segundo test: Valladolid vs Inglaterra A-la esperanza renacida.- Siete días después, el 15 de noviembre, la selección española saltó al césped del Estadio José Zorrilla de Valladolid para medirse a Inglaterra A. En un partido que se jugó bajo lluvia, España ofreció una de sus actuaciones más prometedoras de los últimos tiempos. El equipo de Pablo Bouza supo aprovechar errores ingleses, mostró un buen juego colectivo y brilló en los lanzamientos: gracias a la puntería de su apertura, Lucien Richardis, España dominó buena parte del partido.
En los primeros minutos alcanzaron una ventaja de 19-7 tras un ensayo del debutante Samuel Ezeala, lo que provocó ilusión entre los aficionados. España se volvió valiente, ordenada y ofensiva. Pero en los últimos minutos, una tarjeta amarilla a un jugador clave, John Wessel Bell, dejó al equipo con un hombre menos, y eso bastó para que Inglaterra reaccionara: dos ensayos en el tramo final voltearon el marcador y el partido se cerró 25-29.
La derrota, aunque amarga, dejó sensaciones muy positivas: España compitió, dio la cara, confirmó mejoras en el control del juego y en su capacidad ofensiva. El equilibrio físico, la disciplina defensiva y la ambición mostrada son señales de crecimiento. Este partido disparó ilusión y expectativas de cara al siguiente compromiso.
Tercer test: Málaga vs. Fiyi-valentía y progresión ante un rival top-10.- El 22 de noviembre, en el Estadio Ciudad de Málaga, con entradas agotadas y un ambiente vibrante, España cerró su gira de amistosos ante Fiyi, la selección oceánica que actualmente está en el top-10 mundial.
El partido resultó vibrante y mostró algunas de las mejores facetas del XV español en 2025. España comenzó fuerte: en el minuto 20 anotó el primer ensayo gracias a su delantera y a la potencia de Estanislao Bay, convertido por su pateador habitual, Gonzalo López Bontempo.
A lo largo de la primera mitad, España mostró defensa firme cuando Fiyi acometía, y ataque ordenado cuando tenía la pelota. El momento clave llegó justo al descanso: un ensayo de Alejandro Laforga colocó a España por delante 15-14. Fue una declaración de intenciones: los Leones no iban a regalar nada.
En la segunda parte, España mantuvo la intensidad: robos, presión, impecable defensa, posesión, y gracias a una nueva marca de Bay y acierto con los palos, llegaron a dominar 28-21. Un poco después, otro ensayo -esta vez de Vicente Boronat tras una melé y un maul de poder- elevó el marcador local a 33-24. España acariciaba lo que habría sido una victoria histórica. Pero Fiyi, con su experiencia y poderío, no se rindió. Antes del final logró dos ensayos transformados y un golpe de castigo decisivo, haciéndose con la victoria por 33-41.
Pese a la derrota, la lectura para España es positiva: el equipo dio la cara, mostró ambición, resistencia táctica, carácter defensivo y capacidad ofensiva. Nunca se rindió, puso en apuros a un rival de nivel mundial y dejó la sensación de que, si mantiene esta progresión, puede aspirar a mucho.
Conclusión: tres pruebas, tres lecciones y un futuro con ambición.- Estos tres amistosos del otoño de 2025 constituyen algo más que preparación: representan un test de identidad, de ambición y de futuro para la selección española.
• Ante Irlanda A, la derrota fue contundente, pero necesaria: mostró la distancia y la exigencia que implica luchar con equipos de élite.
• Frente a Inglaterra A, España rozó la victoria: mostró carácter, control de juego y ambición ofensiva.
• Con Fiyi, aunque cayó, España demostró que tiene armas, que puede competir de tú a tú e incluso liderar fases importantes del encuentro ante una potencia internacional.
Para el cuerpo técnico de Pablo Bouza, estos amistosos ofrecen información valiosa: con trabajo, continuidad y mentalidad, Los Leones pueden consolidarse como un equipo competitivo en torneos de alto nivel. Si mantuvieran así su progresión, España no sólo llegaría al próximo Mundial con ilusión, sino con argumentos para intentar sorprender. Más aún: este noviembre 2025 podría marcar un antes y un después en la concepción del rugby español, como proyecto colectivo, serio, competitivo y exportable.
