Nuevas caras en la Federación Madrileña de Rugby, Carlos Fernández de Luz Lorenzo, conocido por todos como DOMPI, es el nuevo presidente. Difícil es el camino a seguir con la parte más empedrada de nuestro deporte en los principios, pero le deseamos lo mejor y confiamos ciegamente en su buen hacer para llegar a recuperar el rugby regional parado hace 9 meses.

Las ligas de División de Honor están celebrándose a golpe de PCR, con escasas ausencias por positivos, lo que resulta paradójicamente positivo, pero sólo para aquellos equipos con presencia en liga nacional. El resto de los equipos de la localidad están sufriendo y bastante.

La zona que nos afecta está confinada al 50 % con la imposibilidad de entrenar los jugadores con residencia fuera de la zona confinada y con ya largas ausencias que no van en favor de la recuperación.

Las escuelas, tres cuartos de lo mismo, pero como están nutridas por niños de la cercanía, se ven menos afectadas.

El planteamiento federativo camina hacia una fecha de inicio en el primer trimestre del próximo año. No es seguro, dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos sanitarios, pero en cualquier caso, hasta dentro de unos meses, no volveremos a ver a los rugbieres madrileños por los campos, salvo si juegan en División de Honor.

Para los más pequeños se han organizado algunos encuentros, guardando las máximas medidas de seguridad, pero de forma puntual. Otros deportes están comenzando de forma dubitativa, pero el nuestro de momento sigue confinado.

De esta inactividad van a resurgir sólo los que persistan, resistan y se reinventen, algo que es muy común en este deporte, así que seguimos siendo confiados.