Marta Alonso Marín / Coordinadora Departamento de Orientación de Casvi

Llegamos a esas fechas tan esperadas y a la vez tan temidas por todos los estudiantes, los exámenes finales. Dentro de estos, por supuesto no nos podemos olvidar de la famosa Evaluación para el Acceso a la Universidad (EVAU). En estos momentos suelen llegar sensaciones de ansiedad y altos niveles de estrés, pudiendo afectar a su rendimiento en el estudio y bienestar emocional.

Para paliar estos efectos, podemos utilizar diferentes estrategias muy útiles y que servirán para optimizar estos últimos días anteriores a las pruebas:

1. Dieta equilibrada: es esencial para tener condiciones óptimas, aparte de una adecuada alimentación, no hacer comidas copiosas antes del estudio, ya que nos provocará sueño y mayor dificultad para focalizar la atención. Además, no se debe dilatar mucho las pequeñas ingestas para mantener nuestro cerebro “alimentado”.
2. Hábito de sueño: al igual que la alimentación tener un hábito de sueño adecuado, mantendrá mi cuerpo y energía en perfectas condiciones. Si prefiero madrugar para estudiar, deberé tener en cuenta a la hora que debo acostarme la noche anterior. Debemos mantener un mínimo de entre 7 y 8 horas, eso hará también que mis niveles de estrés bajen.
3. Ejercicio físico: “mens sana in corpore sano” es el mejor eslogan en este caso. El ejercicio físico moderado ayudará a nuestra memoria, concentración y a conciliar mejor el sueño. Pero cuidado, un exceso de ejercicio puede hacer el efecto contrario.
4. Técnicas de relajación: existen técnicas que pueden ayudarnos a reducir a ansiedad. La relajación progresiva es una de ellas. A través de esta técnica, aprendemos a tensar y distender los músculos de forma consciente, prestando atención a la respiración, lo que contribuye a reducir el estrés. Otra opción es el mindfulness, una práctica cada vez más común que nos enseña a enfocarnos en el momento presente sin juzgar los pensamientos y sensaciones.
5. Practica la técnica del 4-7-8: respira profundamente durante 4 segundos, retén el aire durante 7 segundos y exhala lentamente durante otros 8 segundos. Te ayudará a mantener la calma y la concentración.
6. Planificación y metas realistas: para enfrentar los exámenes con eficacia, es crucial tener una planificación adecuada. Organiza tus apuntes, crea esquemas y visualiza la información de manera clara. Establece metas realistas a corto, medio y largo plazo, y no olvides incluir tiempo para repasar. Resulta muy útil hacer listas o calendarios visuales donde puedas ir marcando los objetivos.
7. Toma descansos regulares: estudiar durante largas horas sin paradas puede disminuir la efectividad. Programa descansos breves para estirarte y recargar energías. Esto también te puede ayudar a mantener la concentración.
8. Realiza simulacros: desde la calma puedes realizar simulacros de los exámenes, respondiendo las preguntas con calma y seguridad. De esta manera podrás analizar los fallos y así rectificarlos y entrenarlos, lo cual te dará mayor seguridad en el afrontamiento de la prueba
9. Actuación ante bloqueos: si durante el propio examen sientes ansiedad, haz una pausa breve para respirar profundamente y relajarte y poner en práctica técnicas que hayas entrenado antes. Aprende a manejar el estrés en lugar de eliminarlo por completo. Luego, intenta resumir o ampliar la última idea en la que te quedaste antes del bloqueo. En caso de que no salga, pasa a la siguiente pregunta.
10. Confianza en uno mismo: llegado el momento de enfrentar las convocatorias, recuerda confiar en ti mismo. Has estudiado y tienes las habilidades necesarias para superar la prueba.

Afrontar los exámenes con nervios es común entre los estudiantes. Sin embargo, aplicando estrategias adecuadas es posible reducir la tensión y mejorar el rendimiento. Recuerda que el estrés es normal, pero saber manejarlo es clave para alcanzar los objetivos académicos.

¡Buena suerte en los exámenes!