Irene Valverde García / Entrenadora y responsable de prensa del Fénix Basket Club

Alemania hizo historia logrando su primer trofeo de campeones del mundo tras vencer a Serbia por 83-77 en la final de la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2023. El pasado 10 de septiembre se celebró la final de la competición en el Mall of Asia Arena.

Los germanos han sido el único equipo invicto en la Copa del Mundo, haciéndose así con el triunfo más absoluto, su primera final mundialista ante una Serbia que terminó cayendo de nuevo en otra final, recordando su plata de 2014 cuando perdió contra Estados Unidos.

Dennis Schröder, con 23 puntos y MVP del torneo, y Franz Wagner, con 19 puntos, fueron los líderes de Alemania, que empezó el partido perdiendo el primer cuarto 23-26 ante Serbia, que comenzó muy fuerte. Al descanso el marcador estaba en tablas, ambos equipos lograban 47 puntos, la tensión era máxima. La reacción alemana llegó al tercer cuarto, haciéndose con un parcial de 13-2, algo complicado de remontar en una competición de este nivel, terminaba así 69-57.

La victoria estaba por decidirse, sobre todo tras el parcial de 5-0 con el que arrancó el equipo de Pesic en el último cuarto, pero el entrenador alemán reaccionó rápidamente pidiendo un tiempo muerto para evitar perder la ventaja lograda. Después, un error de Guduric a falta de 13 segundos regaló la posesión e hizo que los alemanes aseguraran su victoria y se convirtieran por primera vez en su historia en campeones del mundo.

Los integrantes de la selección alemana se dieron el martes 12 de septiembre un baño de masas en Frankfurt, donde fueron homenajeados tras su victoria en el Mundial. Un éxito que ha sorprendido a todos, el baloncesto ocupa el puesto 26 en las licencias federativas en este país, por detrás del tenis de mesa, canoa o el hockey. Hace años que los equipos profesionales no tenían cantera, sino acuerdos de cooperación con pequeños clubes; ahora esperan que con esta gran victoria se invierta mucho más en este deporte, formando los próximos jugadores campeones de grandes competiciones.

El mundo esperaba una final con los americanos en ella, Estados Unidos siempre demuestra un nivel imparable en esta competición, pero este año Alemania dio la campanada ganando en las semis 113-111. Con un ritmo frenético de partido, la selección europea lograba vencer a la eterna favorita de la Copa del Mundo.

En la lucha por el bronce, en un partido histórico, Canadá se hacía con la medalla frente a Estados Unidos. El partido prometía muchos puntos, y la primera parte no decepcionó en absoluto, Canadá contó con un Dillon Brooks que marcó 21 puntos, con un 5/5 en triples en la primera parte, siendo así el principal pilar de su equipo. Shai, jugador canadiense, se convirtió en el principal apoyo de su selección en el tercer cuarto. Dominando las penetraciones y la media distancia, lograba deshacerse del empujón que ofrecieron los americanos en la primera parte, poniéndose así por delante. Con los 11 puntos que anotó en el tercer cuarto demostró que quería el bronce y también que la defensa de Estados Unidos en este Mundial seguía haciendo aguas como se pudo comprobar ante Alemania. Ya en el cuarto periodo, Estados Unidos lograba ponerse por delante por primera vez en el partido, pero no fue suficiente para ganar, sí para forzar la prórroga. Necesitaban un milagro que les mantuviesen con vida en el encuentro, que finalmente cedió ante una gran selección canadiense, que se hizo con su primera medalla en un Mundial.

Tras esta competición hemos podido ver mucho baloncesto, con diferentes influencias, pero ha prevalecido la europea, marcando así un inicio en la historia para las próximas competiciones… ¿lograrán los americanos arrasar en este modelo de baloncesto…? Los tiempos cambian, y habrá que adaptarse a estas nuevas reglas.