Raúl Velasco Arribas / Profesor de natación en
Eurocolegio Casvi Boadilla

Que los niños se familiaricen con la piscina y aprendan a nadar desde pequeños es fundamental para su desarrollo integral siempre que esté integrado dentro de una metodología y unos objetivos, sino es así, saber nadar solo evitará sustos, pero no llegará a aportar todos los beneficios colaterales que se pueden extraer de esta práctica.

¿Cuándo es recomendable empezar a nadar?.- Siempre he pensado que lo mejor es empezar en edades tempranas, pues los niños que nadan en sus primeros años de vida se adaptan mejor al medio acuático. Lo más importante es que cuando comienzan en el colegio con 2 ó 3 años ganen confianza, que las experiencias en el agua sean positivas, que no tengan miedo; pues eso les ayudará en su adaptación y su aprendizaje en el futuro y no solo en la piscina.

¿Qué es lo primero que deben aprender?.- En las clases de natación, lo primero que hacemos es trabajar la confianza y una vez que el alumno se sienta seguro en el medio acuático podemos trabajar primero la flotación para mantenerse fuera del agua por ellos mismos; y posteriormente la propulsión, que les ayudará a desplazarse. El objetivo es que aprendan a nadar y se desenvuelvan con solvencia en la piscina. Además, buscamos que reflexionen sobre la importancia de adoptar un estilo de vida saludable y equilibrado, esto lo llevamos a cabo a través de la metodología del Bachillerato Internacional. Así, mediante el tema transdisciplinar quiénes somos trabajan distintas líneas de indagación. Por ejemplo, en 6º trabajan la conexión de los aparatos del cuerpo humano y hábitos saludables, así reflexionan sobre qué alimentos son saludables para mejorar nuestro rendimiento.

De forma transversal también se puede trasladar a otras asignaturas como matemáticas, pues sabiendo los metros que tiene la piscina y el tiempo que tardan en hacer un largo, podrán calcular cuántos metros recorren con cada brazada. También podrán tratar de mejorar sus marcas analizando los ángulos de sus brazos y piernas y mejorando su técnica.

Otros beneficios de la natación en niños y adolescentes.- Como ya hemos dicho mejorará su seguridad, confianza y autoestima pero tiene otros beneficios:
– Bajo impacto en las articulaciones. Practicar natación no dañará las articulaciones gracias a la flotación. Es un deporte que no conlleva riesgos para el crecimiento articular de los niños; eso sí, no debemos olvidarnos del calentamiento previo para minimizar el riesgo de lesión.

– Aumenta la capacidad pulmonar. Como es un ejercicio aeróbico el flujo sanguíneo aumenta y la resistencia y la flexibilidad también. Además, se fortalece la musculatura de todo el cuerpo si la técnica es correcta.

– Control de la respiración. Permitirá desplazarse con confianza y soltura.

– Mejora del sistema psicomotor. Mejora la coordinación y motricidad de los alumnos que practican este deporte y mejorará su percepción del espacio.

– Adquieren hábitos higiénicos. Ducharse antes y después de salir de la piscina, usar chanclas o patucos para prevenir los hongos, utilizar gorro y gafas de bucear son hábitos que les harán ser más conscientes.

Nosotros incluimos la natación dentro de la jornada escolar para que desde pequeños tengan esa confianza en el agua y por los múltiples beneficios que aporta. Después pueden continuar su progreso de manera extraescolar en nuestra escuela de natación, que les da la oportunidad de competir con otras escuelas.