María José Garrido es una mujer llena de energía, que disfruta de su trabajo como psicóloga criminalista y capitán de la Guardia Civil pero ante todo es una madre orgullosa de sus hijos. Al mismo tiempo que se entrena para participar en un triatlón, está trabajando en un nuevo proyecto, un libro titulado ‘Potenciando la igualdad real’, porque para ella, hombres y mujeres somos diferentes pero complementarios. Una mujer actual, preparada y que estudia en profundidad todo lo concerniente a la violencia de género, para poder ayudar de manera real a ese colectivo.

“Me encanta analizar, observar, predecir. Me gusta el estudio del individuo”

Pregunta.- Experta en violencia de género y en delitos contra las personas. ¿Cómo se hace una experta en estos temas?
Respuesta.- Con la experiencia y trabajando día a día. Es verdad que uno puede tener muchos títulos pero realmente he aprendido con el trabajo diario. Me he enfrentado con la psicopatía en las personas a las que he entrevistado que acababan de matar, de violar y, es verdad que ahí, es cuando me he acordado de todos los conocimientos teóricos. Si uno no aplica los conocimientos teóricos, no deja de ser un título universitario con todo el respeto.

P.- Estudió psicología pero luego se fue hacia a la vertiente de criminología, ¿por qué?
R.- Desde pequeña siempre me había gustado mucho todo el tema de las fuerzas armadas, de la policía. Recuerdo que pensaba “¡Qué pena que no pueda hacer la mili por ser mujer!”. Me gustaba mucho todo lo que es el entrenamiento pero también el comportamiento humano. Me encanta analizar, observar, predecir, y creo que por mucha robótica, inteligencia artificial, por mucho avance que exista, al final siempre termina dándole a una tecla una persona humana, un individuo. A mí me gusta el estudio de ese individuo, el por qué da a esa tecla, lo que influye, todo lo que es el entorno cognitivo, percepciones, motivaciones, actitudes y también lo puntual de cada situación. Es un laberinto de variables que ejercen influencias para que una persona tome una decisión en el contexto que sea.

Cuando tuve la oportunidad de juntar estas dos “aficiones”, por así decirlo, la psicología dentro de las fuerzas armadas, no lo dudé. Me preparé la oposición y al principio estuve en las Fuerzas Armadas de psicóloga, luego cayó en mis manos un artículo de la psicología criminalista y me enamoré de esa rama de psicología aplicada a la investigación criminal y volví a opositar. Finalmente entré como psicóloga en la Guardia Civil. Prácticamente podría reducir que toda mi trayectoria profesional ha sido aplicar la psicología a la investigación criminal.

P.- Escribió la “Guía Básica de Primeros Auxilios Psicológicos en Violencia de Género”, considerada por muchos expertos como la mejor.
R.- Esa guía lo que trata es de dotar de los primeros auxilios psicológicos, no solamente al agente policial sino a cualquier agente involucrado en violencia de género ya sean médicos o enfermeros que suelen ser los primeros en encontrarse lamentablemente con este tipo de situaciones, facilitándoles unas pautas, sobre todo, de lo que no hay que hacer.

P.- ¿Y qué es lo que no hay que hacer?
R.- Hay que intentar siempre evitar la victimización secundaria, que es aquella que se da en las víctimas a la hora de volver a revivir otra vez toda su historia, sus hechos. Por ejemplo, preguntas como “¿Por qué vuelves con él? ¿Por qué sigues con él?”. Lo que hacemos es culpabilizar a la víctima con este tipo de frases, que aunque las formulamos con la mejor de las intenciones, estamos recriminando en cierto sentido a la víctima. Hay que entender a la víctima porque hay muchas variables afectivas, emocionales, de dependencia que ejercen influencia sobre ella. Muchas veces el agresor es un buen padre y ellas se sienten, a pesar de ser víctimas de violencia de género, culpables de romper el núcleo familiar.

P.- Tienes un lado creativo en el que mezclas tu profesión con la escritura. Háblame de tu primera novela policiaca titulada ‘Sobre Personas y Monstruos. Aplicación de la Psicología a la Investigación criminal’.
R.- Tenía muchas ganas de contar mis verdaderas experiencias de un modo ensayístico para que muchos profesionales también aprendan. Es una novela pero tiene mucho de ensayo porque relato cómo funciona el cerebro, las definiciones de pederastas, pedófilos, psicópatas… Es una novela basada en casos reales pero he cambiado tipología delictiva, autores, lugares para que, como se suele decir, cualquier similitud sea mera coincidencia. En el capítulo 3 “Los psicópatas nacen o se hacen”, recuerdo que estuve trabajando con un psicópata que acababa de matar, y tenía ganas de contar todo lo que había vivido. Estaba realmente con la psicopatía enfrente de mí, en esas 72 horas de interrogatorio de una persona que tenía las manos manchadas de sangre, que me miraba y con todos los indicadores de psicopatía. Ese caso a mí me marcó. Hay cinco tipologías más, dos capítulos introductorios y cada tipología está basada en un caso que me ha rozado muchísimo, miserias humanas.

P.- ¿Cómo se digiere eso, día a día?
R.- Es importante la ventilación emocional que es el hablar, cuando uno se desahoga se queda tranquilo. Es verdad que muchas veces tienes que hacer verdaderos estragos cuando estás con un niño que te cuenta cosas muy fuertes y tú tienes que simular que todo va normal porque a ti lo que te interesa, para que se esclarezca el hecho, es lo que hay en la cabecita de ese niño. Si el menor ve tus reacciones, éstas pueden determinar su discurso y no nos interesa.

P.- ¿Cuál es tu cargo actual?
R.- Soy capitán pero he hecho el curso de capacitación y en breve espero ser comandante.

P.- ¿Qué te aporta la Guardia Civil?
R.- Muchísimo, para mí la Guardia Civil no es un trabajo, es una forma de vida. Me enorgullece ser doctora en psicología en la Guardia Civil y que la Institución tenga profesionales psicólogos y criminólogos expertos en comportamiento humano, como reflejo de un cuerpo moderno. Desde la operativa policial es importante saber cómo se distribuye un fenómeno delictivo y los agentes policiales que están en primera línea hacen un trabajo excelente, pero no están para ir a los por qué, ahí entramos nosotros.

P.- ¿Candidata a los premios Top 100 Mujer Líder? ¿Qué se siente?
R.- Mucho orgullo y sorpresa. Sinceramente me considero una persona normal a nivel de intelecto pero sí soy muy perseverante. Tengo mucha energía, optimizo mucho el tiempo y sobre todo siempre que tengo un objetivo, trabajo y muevo todo lo que pueda mover para intentar conseguirlo. De hecho creo que he conseguido todo lo que me he propuesto en la vida pero con mucho trabajo, sin ningún tipo de don.

P.- ¿Cuál ha sido tu último trabajo?
R.- Se acaba de publicar el libro ‘Violencia y ciberviolencia de género’. Lo trabajé mucho durante el confinamiento junto con Ángel García Collantes porque es un tema que me gusta, hay mucho desconocimiento y muchos factores de riesgo de comportamiento, no delictivos, pero sí preocupantes en jóvenes y no tan jóvenes. Hay un capítulo de casos prácticos y creo que se aporta mucho al tema de la violencia de género y de la ciberviolencia de género de todos estos delitos: sextorsión, ciber talking, el delito de sexting, en el marco de una relación de pareja. Existe mucho desconocimiento y las políticas de prevención deben ir diseñadas al público objetivo.

P.- ¿Cuáles son las carencias legales a subsanar en la ciberviolencia de género a la hora de poder tipificar este tipo de delitos?
R.- Mi opinión es que la delincuencia va más rápido que el derecho y es verdad que hay muchos comportamientos que todavía no tienen un tipo penal. Desde mi punto de vista, tendría que haber más penas sabiendo que las consecuencias psicológicas pueden ser devastadoras.

P.- ¿Cuál sería tu sueño profesional?
R.– Estoy muy contenta donde estoy pero me gustaría tener un puesto de relevancia en temas de violencia de género porque lo he trabajado desde dos puntos de vista muy importantes. Desde el académico: me doctoré en psicología con lo que ya te presupone un conocimiento riguroso a nivel científico; y a nivel operativo, he trabajado y me he entrevistado con víctimas, agresores, homicidas, niños y con muchas víctimas secundarias. He hecho mucha investigación sobre el tema, de hecho, de mi tesis doctoral surgió la línea del proyecto de feminicidios que ahora lo pilota la Secretaría de Estado y Seguridad.

Texto: Kathy Montero Foto: Cedida por María José Garrido