Veintiocho años han pasado ya desde que el 16 de abril de 1998 el restaurante La Lonja de Boadilla abriera sus puertas en la calle de García Noblejas número 5. Tres jóvenes hermanos, Ajo, Luis y Susi, sin experiencia en el sector de la hostelería, pero con un gran espíritu de trabajo y sacrificio comenzaron su propio negocio en el local de sus padres. “Recuerdo que nuestros padres en este local querían montar una cervecería que fuera un cocedero de mariscos y restaurante dedicado al pescado. Yo tenía veinte años, nos reunieron a los hermanos y mi padre preguntó “¿quién quiere seguir en la pescadería y quien quiere estar en el bar?” Ajo, Luis y yo elegimos el bar y mi hermano Antonio se quedó con mi padre en la pescadería, ¡fue listo, jajaja! Experiencia no teníamos, bueno mi hermano Luis sí, que tuvo un bar de copas”, dice Susi entre risas.
Dicho y hecho, los tres se pusieron manos a la obra, por supuesto tenían la mejor materia prima, no podía ser de otra manera, “al principio nos servían mi padre y mi hermano Antonio, luego al jubilarse mi padre, mi hermano Antonio también dejó la pescadería, pero nos sigue sirviendo el mejor producto la familia Aparicio, nuestros primos, tanto los de Pozuelo como los que están en Torrelodones”, afirma Ajo orgullosa de toda su familia.
Cuenta Ajo que dejó su trabajo de secretaria en una constructora en la que llevaba veinte años porque al final con el restaurante era incompatible. “Empezamos con mucha ilusión, todo era muy bonito, éramos jóvenes y es verdad que esa primera etapa, cuando cerrábamos el bar a las tres de la mañana, no íbamos de marcha y al día siguiente abríamos el restaurante. Ahora ya, y sobre todo desde la pandemia, hemos modificado horarios y estamos más centrados. Esa época fue dura para todos. Nosotros tuvimos suerte porque pudimos seguir con el otro restaurante, La Lonja del Palacio, que tenía una gran terraza al aire libre que, en este local, en ese año, no teníamos la opción. Ahora, desde hace dos años, el ayuntamiento, después de hacer todo el papeleo legal, nos concedió la licencia para poder instalar una pequeña terraza”.

En el año 2010, se inaugura La Lonja del Palacio y Luis y Ajo se encargan de este nuevo restaurante, quedándose Susana en La Lonja de origen, pero desde hace ya cuatro años, Ajo vuelve para estar con su hermana y atender a todos sus clientes con esa alegría y esos chascarrillos que las caracteriza a las dos.
Ir a la Lonja de Boadilla a tomar el aperitivo, raciones o sentarte tranquilamente a comer en el salón o en la terraza, es sencillamente ir a disfrutar de su ambiente ya que todo el mundo se conoce. Y es que Ajo y Susi dicen no tener clientes, “para nosotras son familia, amigos, llevan con nosotras muchos años. Tenemos gente que viene al restaurante que eran clientes de la pescadería de nuestros padres, vienen ellos, pero además, vienen sus hijos y sus nietos, ya son generaciones enteras las que comen aquí. Para nosotras es un orgullo y quiere decir que lo estamos haciendo bien” afirman Susi y Ajo.
Susi, que ahora pasa más tiempo en cocina, disfruta mucho de estar detrás de la barra, “me gusta todo de mi trabajo, pero lo que más es estar en la barra atendiendo”. A Ajo le gusta el ambiente del restaurante en general, pero reconoce que “disfruta del día a día y estando en sala atendiendo las mesas, por eso nos complementamos mi hermana y yo tan bien”.

Todavía tendremos Lonja para rato, si Dios quiere, pero hay una cosa que Susi tiene muy clara “cuando mi hermana Ajo se jubile, ¡me jubilo yo también!” dice entre risas.
En definitiva, ellas disfrutan de sus clientes y los clientes de ellas. Un amor correspondido por las dos partes a los que hay que sumar la buena cocina y maravilloso ambiente en La Lonja.
Y desde estas líneas aprovechamos para hacer una mención especial a Antonio y Loli, sus padres, muy queridos en el pueblo y recientemente premiados junto a sus hijos por su trayectoria profesional en esta localidad desde que empezaran con su pescadería en 1962. Antonio Aparicio muy emocionado dedicó unas palabras a sus hijos “este premio se lo dedico a mis hijos, si no hubiera sido por ellos, no estaríamos aquí”, pero creo honestamente que ellos están donde están y son como son gracias a vosotros, Antonio y Loli y a esos valores que les habéis inculcado.
Texto: Kathy Montero Fotos: Ayer&hoy, cedidas por Lonja de Boadilla y JAS
