Ha sido todo un placer entrevistar a Julián Corrales, una persona sencilla, cuya mirada transmite lealtad y que, con el tiempo, sin hacer ruido ni alardear, ha llegado a ser un gran relaciones públicas, empresario de éxito y sobre todo un buen amigo de sus amigos. Ahora acaba de publicar su biografía “El mejor marketing es ser buena persona”, donde podremos conocer más sobre él, pero sobre todo, de cómo con perseverancia y buen hacer, se puede conseguir todo aquello que nos propongamos. Como cuenta Julián, “cuando era niño me echaban de clase por hablar y hoy me gano la vida haciéndolo”.

“Me gusta absorber la parte buena de la gente con la que me rodeo”

Pregunta.- Piloto profesional, probador de coches, director del programa de motor Punta Tacón TV, relaciones públicas, consejero delegado de PIR Media…, ¿cómo te defines profesionalmente?
Respuesta.-
Pues mira, la gente se ríe pero me defino como un buscavidas (risas), quiero decir, que si veo un proyecto bonito, creo que puedo aportar y puedo salir para adelante, me lanzo. No sólamente con el mundo del motor, tengo un montón de negocios a parte que no tienen nada que ver con el motor.


P.- Tu lema es “No busques trabajo, ponte a conocer gente”. ¿De dónde sale esa frase?
R.-
Eso sale porque nunca he tenido un trabajo en el que haya tenido que echar un currículum, no lo he hecho en mi vida. Ahora porque soy empresario, pero cuando trabajaba por cuenta ajena, siempre lo he hecho en sitios donde o bien conocían a mi padre, o conocía yo a alguien. Por desgracia es cierto el dicho de que en la vida el que tiene padrino se bautiza, creo que, si tú conoces a alguien, rápido encuentras trabajo, luego también tienes que demostrar que vales, está claro.


P.- He dicho antes que habías sido piloto de carreras y probador de coches, te encanta el mundo del motor. ¿De dónde viene esa pasión?
R.-
Viene un poco de familia porque a mi padre le encantan los coches, mi abuelo era mecánico de coches y su hermano, es decir, el tío de mi padre, preparaba coches para competición, sobre todo para Renault Sport, y bueno, desde pequeñito he crecido en ese ambiente, pero fue mi padre quien me inculcó un poco la pasión por la velocidad. La primera vez que fui a los karts con mi padre, era muy pequeñito, no sé si caí en gracia o gracioso, pero el caso es que no se me dio mal. Ahí empecé a evolucionar, mi padre me compró mi propio kart que arreglaba cuando se estropeaba. Luego pasé a turismos. Me hubiera gustado correr en fórmulas, no llegar a la Fórmula 1 porque evidentemente eso es otra liga, pero sí correr en fórmula 3000, que en aquella época estaba muy de moda, pero no pude por falta de medios. Vengo de una familia humilde, mi padre funcionario y mi madre trabajadora de El Corte Inglés, no teníamos medios. Recuerdo que todos los demás cambiaban ruedas y yo tenía que correr con las mismas toda la temporada, ¡era una locura! (risas). La trayectoria como piloto se me frustró. ¿Qué pasó? Cuando lo dejé me metí en la prensa del motor y cuando tuve una red importante de contactos, donde podía liar a la gente para que me patrocinara, fue quizá demasiado tarde. Corrí un Campeonato de España de Turismo, me patrocinó una marca española, pero veía chavales con 18, 20 años que venían apretando fuerte y con presupuestos muy altos. Desde entonces me quedé con la espina clavada de poder haber hecho mis pinitos en el automovilismo.


P.- Eres un emprendedor nato y un gran Relaciones Públicas. ¿Cómo llegas a tener esa increíble lista de contactos y mantenerla?
R.-
Unos te presentan a otros. Siempre he visto que hay gente que tiene un don para estar en los sitios cuando ocurren cosas y yo es lo que he intentado hacer, estar con esa gente y aprender de ellos. He estado con los mejores relaciones públicas de España como Richy Castellanos o Ángel Pardo de Michelín, ellos tienen una red muy fuerte de contactos. Me gusta absorber la parte buena de la gente con la que me rodeo y vi que ellos tenían una capacidad de convocatoria importante. Recuerdo que en mi primer evento estaba muy asustado porque claro, conozco mucha gente, pero nunca los había puesto en un sitio, y al final salió todo bien. Esta profesión es como un encaje de bolillos, unos te presentan a otros, pero es verdad que tienes que ir seleccionando porque puedes conocer mucha gente, pero tienes que saber elegir a la hora de hacer cosas con cada quien. Lo principal es cumplir lo que uno dice y aportar cosas.


P.- Tu función es ir conectando unos con otros según las necesidades que tengan, ¿no?
R.-
Sí, enlazar personas. A día de hoy dedico gran parte de mi tiempo al motor, pero como siempre digo, con el motor lleno la nevera, luego me tengo que buscar la vida para vivir un poco mejor, ¿no? La otra gran parte del día hago de mediador entre empresas o personas. Es bonito que confíen en ti.


P.- Acabas de publicar tu primer libro, una biografía sobre ti. ¿Quién lo ha escrito y por qué te has decidido a hacerlo?
R.-
El libro lo ha escrito una amiga mía periodista, que se llama Estefanía Nussio. Tiene una larga trayectoria en televisión y es su octavo libro, ha escrito biografías de gente importante. Todo surge porque, hasta hace poco, dirigía un palco VIP en Wanda Metropolitano y la invité un día. Al ver el movimiento de gente de alto nivel que se juntaba allí me preguntó qué es lo que hacía realmente. Le expliqué un poco cómo funcionaban los palcos VIP, donde se pueden hacer negocios muy grandes. Siempre he tenido una gran red de contactos, pero no tenía una plataforma para poder operar y esta plataforma me la dio nuestro amigo en común Alfredo. El pacto que tenía con él era llevarle la gente, que hicieran negocios para vender su producto, que en este caso era café, hacer marca, pero a su vez, él me dio libertad para poder hacer lo que quisiera. Es verdad que, con una plataforma así, se me multiplicó la agenda por seis, porque unos me iban mandando a otros, incluso me llamaban. Ahí formé una red muy grande. Estefanía lo vio en primera persona, me preguntó cómo había empezado en esto. Le dije que había empezado desde abajo, repartiendo piezas con una moto cuando era joven a la vez que estudiaba. Le gustó la historia y le propuse hacer un libro. Así surgió, se lo tomó en serio y en la pandemia escribió el libro.


P.- ¿Qué nos vamos a encontrar en “El mejor marketing es ser buena persona”?
R.-
La historia de un chaval de familia humilde, de barrio, normal, que quiere destacar y quiere un poco romper esos moldes, no porque vengas de una familia trabajadora no puedes llegar arriba del todo. Creo que la actitud de cada uno, la educación y la formación es la base de todo en la vida. Todos estos años he estado formándome y, sobre todo para mí, el saber en todo momento con quien estás, qué tienes que decir, si te tienes que callar o escuchar o de qué manera tienes que actuar, lo es todo en la vida. Es un poco mi filosofía de vida, por eso siempre digo “no busques trabajo ponte a conocer gente”, que esa gente confíe en ti y que te propongan cosas.


P.- ¿Qué sentiste cuando terminaste el libro?
R.-
El libro lo hice sobre todo por mis hijas. Soy muy pesado con que estudien, quiero que sepan que mi ilusión era entrar en la prensa del motor, lo conseguí e incluso ahora, en cierto modo, tengo un nombre dentro del sector. Ese era mi objetivo y lo he conseguido. Quiero transmitirles que, si se marcan un objetivo, lo pueden conseguir y que los sueños a veces se hacen realidad.


P.- ¿Quién eligió el título del libro?
R.-
Yo. Es otra de mis máximas, pienso que el mejor marketing o la mejor carta de presentación es ser una persona buena, portarse bien con los demás. Creo un poco en el karma, si haces algo mal lo pagas y si haces las cosas bien también te lo devuelve.


P.- ¿Y el diseño de la portada?
R.-
La ha hecho un amigo mío, Javier, un reconocido pintor de rallyes, hace un montón de cuadros para gente que corre en carreras, el tío es un figura. Es una portada muy chula y diferente.


P.- ¿Tienes algún sueño especial por alcanzar?
R.-
Me gustaría crear una marca, todavía no sé muy bien de qué, porque como me meto en tantos líos de diferentes sectores, pero que fuera una marca que quede en el tiempo, que la gente reconozca. Eso me gustaría mucho.

Texto: Kathy Montero Fotos: Cedidas por el entrevistado