Pilar Pérez @pilarpercas /
Asesora de cuidado personal

El ritmo de vida actual nos impide en muchas ocasiones alimentarnos de la forma adecuada, incluso no ponemos atención suficiente a nuestra salud física y mental.
Continuamente nuestro cuerpo está expuesto a una variedad de oxidantes destructivos, llamados radicales libres. El estrés, la mala alimentación, la contaminación y otros, nos hacen vulnerables ante estos agentes dañinos.

Estos radicales libres pueden acelerar el proceso de envejecimiento y dañar la estructura celular.

Aunque nuestro cuerpo tiene sus propios mecanismos de defensa, la balanza está desequilibrada, ya que en la actualidad lo malo (radicales libres) tiene más peso si cabe, provocando un daño celular que se verá reflejado en un envejecimiento precoz y un mal funcionamiento de las funciones vitales.

Así, la pirámide alimentaria plantea en su base llevar un estilo de vida saludable, como actividad física regular, hidratación adecuada, técnicas culinarias saludables, y la ingesta de alimentos que contengan grandes cantidades de antioxidantes que provengan de alimentos de calidad.

Lamentablemente, la calidad de las frutas y verduras ha ido en decremento en los últimos años y por ello se incluye por primera vez en la pirámide el complemento nutricional.

El color de los carotenoides.- Algunos de los antioxidantes más abundantes presentes en las frutas y verduras son los carotenoides. Estos carotenoides son los responsables de muchos de sus colores rojos y anaranjados brillantes. Por lo tanto, mientras más coloridas sean las frutas y verduras que comes, mayor es la cantidad de carotenoides que consumes y mejor será tu estado antioxidante.

Un carotenoide único que no proviene de frutas y verduras es la astaxantina. Es el carotenoide responsable del color rosado del salmón, el camarón y la langosta. Además, también es la razón por la que los flamencos son de color rosa, porque comen una dieta con altos niveles de astaxantina. Las principales fuentes de este carotenoide, que se encuentran en los suplementos alimenticios, son las algas y el aceite de krill.

Consumo de carotenoides.- Lo que podría sorprenderte es que los carotenoides son liposolubles y requieren grasa para su absorción a pesar de que proceden de frutas y verduras. Por esta razón, es una gran idea añadir fuentes saludables de grasa a tus ensaladas y otros platos que contengan ingredientes ricos en carotenoides.

Beneficios.- Los carotenoides son únicos en cuanto a su función antioxidante. Tienen la capacidad de absorber oxidantes dañinos como el oxígeno singlete, un radical libre que se genera por la exposición a los rayos ultravioleta del sol. Esta es una de las razones por la que los científicos de nutrición creen que los carotenoides se acumulan en grandes concentraciones en los tejidos expuestos al sol, como la piel y los ojos.

Además de proporcionar protección antioxidante, el alfa-caroteno, el betacaroteno, la alfa-criptoxantina y la beta-criptoxantina se distinguen por ser moléculas provitamina A. Esto significa que estos cuatro carotenoides se pueden convertir en vitamina A en el cuerpo y, por lo tanto, contribuyen a la función inmunológica, la salud ocular y a otras funciones relacionadas con la vitamina A.

Ahora ya sabes la importancia de comer una dieta rica en frutas y verduras de colores. Los colores rojos y amarillos provienen de los antioxidantes protectores: los carotenoides.

https://drive.google.com/file/d/1YytMvU7a4ZdUu0Fg99FAtC8VEfDTgTUp/view?usp=drivesdk
Tip.- El aceite de oliva, las nueces y/o el aguacate pueden ayudar a aumentar la absorción de carotenoides de las frutas y verduras que comes. Algunos alimentos, como la salsa de tomate con aceite de oliva, proporcionan tanto los carotenoides del licopeno en los tomates como la fuente de grasa necesaria para absorberlos.