Este mes de febrero, vikingos, romanos, mongoles, personajes de Disney… invadirán calles y plazas de muchos municipios en los desfiles de carnaval previstos en varios puntos del país. Mientras, comparsas, peñas y agrupaciones apuran los últimos días y ponen el contador en marcha para el día D, en el que miles de carnavaleros exhibirán el músculo de su grupo, la espectacularidad de sus trajes, la magia de sus bailes y el esfuerzo en el montaje de una puesta en escena efímera pero que, cada año, se supera, manteniendo la ilusión por poder compartirlo con todo el público.
En origen, todos conocemos el carnaval de la máscara callejera, que se fortalece cada año y transmite a todo el país el enorme atractivo y recurso cultural-turístico de muchos municipios de España dedicados en cuerpo y alma a vivir por unos días la transgresión de la vida bajo un disfraz. Pero también hay otro carnaval, enraizado en asociaciones culturales, peñas y entidades, que alcanza el carácter de gran obra de arte surgida de las manos de verdaderos maestros, artistas, profesionales de diferentes oficios, afanados durante casi un año entero a poner en la calle un gran espectáculo de color, música, baile, alegría y carrozas, un show efímero, pero tremendamente impactante, inigualable e incomparable a cualquier otro desfile similar.
Este reportaje va dedicado a ellos, a todos y cada uno de los ‘carnavaleros’ que, prácticamente, desde que acabó la edición anterior, se devanan los sesos para llevar a buen puerto aquella idea brillante, innovar en cada uno de los elementos del espectáculo y, además, con vistosidad, originalidad y precisión milimétrica. Vamos, ni los grandes montajes de Broadway.

Bajo las espaldas de las peñas recaen todo el peso y la responsabilidad de que encajen las piezas en el momento del comienzo del desfile. Una carga que se sobrelleva por dos motivos que todos los responsables de peñas consultados por Ayer&hoy repiten; reproducimos una de ellas: “Somos unos apasionados del carnaval, lo llevamos en la sangre y, pese al enorme esfuerzo que precisa una puesta en escena, al final es una gran satisfacción ver en la calle aquella primitiva idea con la que comenzó todo. Además, nos permite llevar el nombre de nuestro pueblo por una parte de la geografía nacional, lo que es otro aliciente para continuar, con la misma ilusión, año tras año”, explica el vicepresidente de la Asociación Cultural Axonsou, de Herencia, Eusebio Martín-Consuegra Úbeda. Municipio ciudadrealeño cuyo carnaval es de Interés Turístico Nacional y que acaba de ser declarado Bien de Interés Cultural.
Preparativos.- Concluido el carnaval anterior, en el que cada uno guarda su traje, los equipos de música se colocan en su sitio o se devuelven si son prestados, la carroza se cobija bajo el gran almacén, o nave alquilada o de algún miembro de la peña…, la experiencia vivida sigue procesándose en la mente de cada uno, valorando lo positivo y escrutando lo negativo, pero también analizando el conjunto del desfile para realizar, cuando así lo decida el equipo directivo, una propuesta.
En la mayoría de los casos, el verano es el punto de partida para empezar a preparar la siguiente edición. En junio o julio, en plena canícula, Axonsou, por ejemplo, realiza un brainstorming o lluvia de ideas para concretar la temática. La Asociación Cultural El Burleta, de Campo de Criptana, Ciudad Real, lo ejecuta habitualmente en el mes de septiembre, pasada la feria de su municipio y la gala de la peña, aunque este año la recepción de propuestas comenzó en verano, habida cuenta de que en 2026 el Carnaval caía antes en el calendario.

En cuanto a la toma de decisiones, cada entidad lo organiza de distinto modo. Mientras Axonsou establece unos grupos de trabajo en función de los distintos quehaceres de la puesta en escena: trajes, música, bailes, carrozas…, Burleta lo realiza en asamblea una vez filtrada por la junta directiva aquellas ideas que resulten repetidas o similares a ediciones anteriores, unificando a su vez dos o tres propuestas que eviten dispersar el voto de los peñistas y concrete el apoyo en una de ellas. La peña herenciana, además, ofrece a esos representantes exponer los pros y los contras del tema que ellos defienden para que, finalmente, se vote la mejor.
Adoptada la decisión, se profundiza en llevar la idea de la mente al papel, realizando cada grupo de trabajo los bocetos y diseños preceptivos de cada aspecto a desarrollar en el montaje, pero fundamentalmente vestuario y carrozas. Algunas peñas confeccionan un traje de muestra o una unidad de los distintos outfits y los presentan en asamblea. Es en ese momento cuando se llevan a cabo los cambios necesarios para que la ropa encaje esté al gusto de todos e identifique a la peña.
Las noticias de actualidad, en los casos en los que una peña se puede jugar ser premiado en un desfile de comparsas y carrozas, no suele ser un tema elegido para exhibirlo en un pasacalles al que acude mucha gente, “se buscan temáticas más vistosas, de fantasía, históricos, de antiguas civilizaciones, etc…”, comenta Eusebio.

Carrozas más innovadoras y espectaculares.- Es la máxima expresión, el summum de la identidad carnavalera de cada una de las peñas. En ellas juegan a favor, y en contra, muchos elementos que los miembros responsables deben tener controlados: el montaje, la instalación, el traslado, la logística, el recorrido final, la vuelta a casa y el desmontaje. Un proceso complejo, laborioso y meticuloso en el que los más expertos de las peñas deben trabajar calculando todas las posibilidades y donde todas las manos son bienvenidas, sea para insertar el logo de la peña y la temática, pintar, hacer las manualidades, cablear, lijar, taladrar, pegar, encajar y un largo etcétera.
Cada año se parte de cero, si acaso se reutilizan las plataformas metálicas que sirven de base de los distintos montajes, con la autoexigencia de innovar y hacer carrozas más espectaculares que en la edición anterior o que la peña adversaria. Como confiesa Eusebio Martín-Consuegra, las carrozas son un elemento sensible, “en el que todos los grupos participantes deseamos innovar para conseguir la máximo vistosidad del conjunto en un desfile. Por tanto, no hay barreras en teoría, pero debemos de tener muy presente que los montajes son para desfilar conociendo las características físicas de los itinerarios: accesos, anchura y altura de las calles…
En su opinión, las carrozas son muy importantes. No obstante, considera que el conjunto de todo es lo que de verdad marca la diferencia, “al público le puede apasionar una carroza, pero si el acompañamiento no es el adecuado, las coreografías no son buenas, los trajes no son bonitos ni vistosos y la música no va acorde con el tema, la peña no alcanza el objetivo óptimo buscado”.
Por su parte, Manuel Pintado, del Burleta, advierte de que mínimo se precisan cada año 3 o 4 carrozas para acompañar a los diferentes grupos de la peña y así poder distribuir los equipos de sonido para que todos los integrantes de cada formación vayan con su música, diferente en cada segmento, sin solaparse una encima de la otra.

En el proceso de fabricación, las carrozas van del papel al montaje real final, no se elaboran maquetas a menor tamaño. En su caso, el año pasado con el tema ‘Wonderland’ hicieron varias, en una de ellas se representaba al conejo con el reloj y la cabeza del gato sonriente, en otra al sombrerero con dos caras, una sonriente y otra más siniestra, a Alicia sentada imaginando, y, en la tercera, la reina de corazones.
La fabricación y el montaje.- Es el proceso más laborioso y concienzudo. La complejidad del traslado de las carrozas en vehículos pesados o camiones a los distintos puntos de la geografía local, provincial o regional donde las peñas participan obliga a que, en vez de realizar de una sola pieza todas y cada una de las figuras que componen la carroza, se haga por partes o se corten, con el fin de no sobrepasar la altura o anchura estipuladas.
Manuel Pintado nos explica paso a paso cómo se construye una carroza. Una vez decidido y aprobado el diseño de las figuras, los miembros de la peña se dividen en grupos a los que se les asignan las diferentes faenas. Unos recortan y moldean la figura en porexpan, corcho blanco o poliestireno expandido, lijándolas a máquina, con partes que luego se encajan como un puzle. Perfilada la figura en corcho, se imprime con una capa protectora sobre la que se pone una pasta a base de papel y otros elementos “como un engrudo” con el que forrar o empapelar toda la figura. Se deja secar y se impregna de fibra y resina. A continuación, se desmolda el corcho, teniéndolo que romper en varios trozos, y en el interior del esqueleto formado por esa pasta seca de papel se inserta la estructura a base de hierro, con los cortes y engranajes necesarios para su transporte y movilidad.
Una vez concluida la estructura y comprobado su buen funcionamiento, se vuelve a dar una nueva capa de imprimación sobre la fibra o resina, se lija y se eliminan imperfecciones, para poder pintar, barnizar y dar el color final. “Y así con todas y cada una de las figuras”, observa Pintado.

Pero no sólo de figuras se compone una carroza. Hay que adornar los laterales, las diferentes alturas del trono o el espacio que albergan los equipos de sonido. Burleta está utilizando en los últimos años laterales iluminados con luces LED con diseños y grafías alusivos al tema. Confiesa Pintado que en ningún caso acuden a profesionales de la madera, el hierro o la electricidad, son los propios componentes de la asociación los que resuelven todos y cada uno de los procesos del montaje, gracias en parte a la experiencia adquirida con los años.
En cuanto al tiempo de construcción, Axonsou reconoce que puede llevar hasta cinco o seis meses poner en pie la carroza principal por su espectacularidad, aunque todo depende de la complejidad del tema y la dificultad del montaje. Para Burleta, el 1 de diciembre es el día marcado en el que se da el pistoletazo de salida a la construcción de figuras, “aunque este año, con tanto festivo en el puente de la Inmaculada, el desfile en el Carnavalcazar, el 16 de diciembre, hemos ido algo retrasados, aunque al final siempre se pone el turbo”.
Reciclar de un año para otro los materiales o algunos de los elementos de una carroza del año anterior no siempre es posible, “es complicado, porque las temáticas son distintas, y si reutilizas material o alguna pieza, aunque le cambies de color, parece que vienes con lo mismo del año anterior”, considera Pintado.
Novedades en las carrozas.- Para superarse a sí mismos, las peñas no sólo piensan en la temática, vestuario, músicas y carrozas. Elementos llamativos que incorporar en los tronos como pirotecnia fría, cañones o humos de colores son utilizados de forma recurrente por las agrupaciones carnavaleras para resultar aún más vistosas y espectaculares. Burleta prefiere el uso de humo de colores, “la pirotecnia fría no se podía utilizar antes en muchas localidades, estaba prohibida”. Pese a todo, esta peña criptanense aboga por perfeccionar cada año los montajes, “nos gusta trabajar bien las carrozas, no nos limitamos a colocar las figuras encima de la plataforma y ya está, sino que revestimos, adornamos y cuidamos hasta el más mínimo detalle, los laterales, las distintas alturas, todos los huecos; es como si construyes una casa y en el suelo no le pones rodapié, parece que le falta algo y está a medio terminar”. “Somos perfeccionistas, nos gusta cuidar mucho el resultado final y todos los complementos de una carroza, algo que quita mucho tiempo pero que, sin duda, gana en vistosidad en el desfile”.

El coste económico, al alza.- En lo que coinciden todas las peñas consultadas es en el incremento del coste de los materiales necesarios para la construcción de una carroza, “el precio de la madera casi se ha duplicado, la resina está carísima y si antes gastábamos 3.000 ahora son 6.000 por la misma cantidad; con el corcho blanco sucede lo mismo”, nos explica el presidente de la peña El Burleta, que se da por satisfecho si al final del ejercicio salen las cuentas, o al menos lo comido por lo servido.
Reconocen que cada vez es más difícil equilibrar ingresos y gastos, recibidos aquellos de los premios que se consiguen en cada desfile y de las ayudas económicas, en algunos sitios, por la participación en los carnavales de diferentes municipios. Axonsou, por ejemplo, pone a la venta elementos o componentes de las carrozas que no va a usar más y que pueden aprovechar otros grupos.
Pese al coste económico, a la dificultad del montaje, al tiempo de construcción, al diseño, a todo…, las peñas y grupos de Carnaval continúan año tras año innovando y mejorando unos desfiles de fantasía, magia y colorido únicos en el mundo, declarados algunos de Interés Turístico Nacional.
Consejos para una buena elección del traje de Carnaval

Elegir el traje de carnaval adecuado puede marcar la diferencia entre una experiencia divertida y cómoda o una noche llena de incomodidades. Para acertar con tu elección, es importante tener en cuenta varios aspectos que van más allá de que el disfraz sea bonito o llamativo. A continuación, te ofrecemos algunos consejos prácticos para que tu traje de carnaval sea todo un éxito.
- En primer lugar, considera el tipo de evento y el entorno. No es lo mismo un desfile al aire libre que una fiesta en un local cerrado o una celebración escolar. Si el carnaval se celebra en la calle, conviene pensar en la climatología: un disfraz demasiado ligero puede resultar frío, mientras que uno muy pesado puede ser incómodo si la temperatura es alta. Adaptar el traje al lugar y al clima te ayudará a disfrutar sin preocupaciones.
- La comodidad es un factor clave. Muchas veces nos dejamos llevar por disfraces espectaculares, pero olvidamos que los llevaremos puestos durante varias horas. Asegúrate que el traje permita moverte con libertad, sentarte, caminar y bailar sin dificultad. Presta atención a los materiales, evitando tejidos que piquen, aprieten o no transpiren bien. Un disfraz cómodo hará que tu actitud sea más natural y divertida.
- Otro aspecto importante es la elección del tema. Opta por un disfraz que encaje con tu personalidad y con el grupo si vas acompañado. Los disfraces en grupo o de pareja suelen tener mucho éxito y aportan un valor añadido a la celebración. Además, elegir un tema que te guste hará que te sientas más seguro y disfrutes más del carnaval.
- No olvides el presupuesto. El carnaval no tiene por qué ser caro para ser original. Existen muchas opciones económicas que, con un poco de creatividad, pueden transformarse en disfraces únicos. También puedes reutilizar ropa que ya tengas en casa o apostar por disfraces caseros. A veces, un buen maquillaje y algunos accesorios bien elegidos marcan la diferencia.
- La seguridad también debe tenerse en cuenta, especialmente en el caso de niños. Evita piezas pequeñas que puedan desprenderse, materiales inflamables o máscaras que dificulten la visión o la respiración. En adultos, es recomendable que el disfraz no limite el campo de visión ni el equilibrio, sobre todo si hay aglomeraciones.
- Por último, presta atención a los detalles. Los complementos, el maquillaje y el peinado pueden elevar un disfraz sencillo a otro nivel. Planifica todo con antelación para evitar prisas de última hora y asegúrate de probar el traje completo antes del evento.
Con estos consejos, elegir el traje de carnaval perfecto será mucho más fácil y disfrutarás al máximo de la fiesta.
Texto: Oliva Carretero Fotos: Ayer&hoy
