
Irene Valverde García / Entrenadora y responsable de prensa del Fénix Basket Club
Cada año, 1.300 niños y niñas en España son diagnosticados de cáncer. En ese momento su mundo cambia, se para, dejan su colegio, sus entrenamientos y sus amistades para entrar en un nuevo mundo de pasillos de hospitales, tratamientos, miedo y mucha incertidumbre.
En septiembre de 2024 falleció el histórico pivot africano Dikembe Mutuombo, a los 58 años, víctima de un cáncer cerebral. Se sometió a tratamiento durante 2 años, tras una carrera memorable siendo jugador de la NBA en los Nuggets, Hawks, Sixers, Nets, Knicks y Rockets, cómo olvidar su célebre “not in my house” cuando realizaba un tapón.
El baloncesto es un deporte solidario, que siempre que puede colabora con las causas más desfavorecidas que desgraciadamente conviven en el mundo día a día, y por ello, un año más, con motivo del Día Mundial del Cáncer Infantil (15 de febrero), desde la Fundación Unoentrecienmil lanzan la iniciativa para sumar en dicha causa. Este año son tres los deportistas profesionales que lideran la iniciativa: Felipe Reyes, Raquel Carrera y Sergio “Chacho” Rodríguez, además de la imagen de ésta que son Dani, Ana y De la Fuente, apasionados del baloncesto que han vivido el cáncer infantil en primera persona.
Cada año, gracias al apoyo de la Federación Española de Baloncesto y a 16 federaciones autonómicas, consiguen recaudar altas cantidades de dinero para poder investigar en proyectos materia de cáncer infantil. En 2024 se recaudaron más de 187.000 euros, gracias a más de 44.000 jugadores y jugadoras de 347 clubes.
La Fundación Unoentrecienmil tiene activos varios proyectos de investigación que contribuyen a la práctica del ejercicio físico acelerando la curación de los niños enfermos de cáncer: incrementando la posibilidad de supervivencia, reduciendo un 17% el tiempo de hospitalización, atenuando los efectos secundarios del tratamiento y aumentando la autoestima y la calidad de vida de los mismos.
Cada vez hay mejor evidencia de los efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre la capacidad física y bienestar psicológico en los pacientes con cáncer. Actividad y ejercicio son un medio para oponerse a varios de los síntomas que padecen los pacientes de este tipo de enfermedades, contribuyendo así a su mejoría y recuperación de la calidad de vida. El ejercicio puede iniciarse durante el tratamiento, siempre que se adapte a las necesidades de cada paciente, y esto es posible gracias a la adaptación de las pequeñas generaciones a todo tipo de adversidades. El baloncesto es un deporte colectivo donde es muy importante el apoyo grupal, así, cuando uno de los jugadores o jugadoras padece cáncer, la red de apoyo es enorme en el equipo. Todos se vuelcan en la recuperación del compañero, haciendo posible la compatibilidad de la enfermedad con el deporte.
El reto consiste en donar 1 euro por cada punto que se marque en los partidos del 15 y 16 de febrero de 2025. Con el esfuerzo y la donación de cada jugador y sus familias, contribuimos a cambiar el mundo desde el deporte y demostrar que el baloncesto es un deporte solidario. Así, con esta recaudación podremos contribuir a las investigaciones de la Fundación Unoentrecienmil y avanzar hacia la cura del cáncer infantil.
Si tu club de baloncesto no participa en la iniciativa, no te preocupes, otros muchos sí, es el caso de Fenix Basket Club que lleva más de 3 años colaborando con la causa y recaudando miles de euros; ¡no dudes en contactar con ellos y contribuir!

