Carlos Caballero /
Arqueólogo Colegio de Profesionales
de la Arqueología

Antonio Palacios es uno de los mejores ejemplos de un arquitecto al que se identifica con una ciudad y un periodo concreto; en Madrid, en el primer tercio del siglo XX, Antonio Palacios dejó un rastro sorprendente de edificios. Hoy se genera un cierto consenso al valorar la figura de este arquitecto gallego al que se deben obras que configuran un paisaje inconfundible de Madrid, y otras menos vistosas que garantizaban el funcionamiento de la ciudad. Coincidiendo con la celebración, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, de una exposición dedicada a Palacios, en esta entrada de “Nuestro Patrimonio” repasaremos seis obras madrileñas de su variada trayectoria en la capital.

1. Arquitectura para los bancos: el Banco Español del Río de la Plata. En la esquina de Barquillo con Alcalá se sitúa este edificio, popularmente conocido como “de las Cariátides”, que en origen cobijó a un banco y hoy es la sede del Instituto Cervantes. Su fachada principal cuenta con columnas que recuerdan a Miguel Ángel mientras que, en la fachada secundaria, en Barquillo, se acumula todo un programa decorativo (animales, personajes clásicos, las famosas cariátides) que es el principal hallazgo de este edificio que, al interior, cuenta con el habitual patio de operaciones común a todos los bancos de principios del siglo XX.

Izq.: Subestación de Quevedo. Centro: El Hospital de Maudes. Dcha.: La parroquia de Santa María del Silencio (Fotos: Carlos Caballero).

2. Arquitectura industrial: el Metro de Madrid. En una entrega anterior de esta serie hablamos ya de lo que guarda y de lo que ofrece el Metro. El inicio del Metro en la ciudad no se entiende sin Palacios, autor de obras que conjugan la funcionalidad y la estética, pero también construcciones eminentemente útiles. Traemos aquí, a modo de ejemplo, la subestación eléctrica de Quevedo, tan discreta en el paisaje urbano, como útil a las necesidades de los madrileños, y en la que no faltan detalles estéticos propios del arquitecto.

3. Arquitectura para las artes: la sede del Círculo de Bellas Artes. Quizá se trate de la obra más americana de Palacios, más imbricada en un estilo reconocible en el momento de su construcción. Destaca su gran torre, coronada por la escultura de Minerva, pero muchos de sus mejores detalles se encuentran en el interior, en el vestíbulo o la cafetería. Para quien no lo conozca merece una visita, y quien ya sepa de él encontrará siempre razones para volver.

4. Arquitectura para vivir: las viviendas de Viriato, 20. Los proyectos para viviendas quizás sean la parte menos conocida de la trayectoria de Palacios, pero dejó bastantes ejemplos en Madrid. Uno de los mejores, compendio de todas las características de su peculiar arquitectura, es el de Viriato, 20, articulado en torno a un patio central que separa dos bloques paralelos en los que las fachadas, con grandes balaustradas, recogen el lenguaje ampuloso típico de tantas obras de Palacios.

Izq.: Viviendas en Viriato, 20. Dcha.: Círculo de Bellas Artes

5. Arquitectura para la beneficencia: el Hospital de Jornaleros de San Francisco de Paula. Desde la humilde perspectiva de quien esto escribe, este edificio es la obra más completa de Palacios. El Hospital, conocido por su emplazamiento como “de Maudes”, es un clásico ejemplo de arquitectura hospitalaria con pabellones en disposición radial, pero tiene unas notables cualidades estéticas. Sede hoy de una consejería de la Comunidad de Madrid, invitamos al ciudadano a que, con cualquier excusa, se persone allí, acceda al distribuidor central y cruce hacia la biblioteca por el paso elevado que la une con el resto del edificio.

6. Arquitectura religiosa: la iglesia de Santa María del Silencio. Esta parroquia nació como la capilla del Hospital de Maudes. Sus torrecillas exteriores y su fachada curvada esconden un interior donde la luz se cuela por las vidrieras de Maumejean alusivas a la función original del edificio, ser un hospital para atender a jornaleros.

Con esta pequeña ruta por la inmensa obra de Palacios en Madrid esperamos haber contribuido a que se conozca mejor a este arquitecto con criterios técnicos y estéticos propios, pero inseparable de la historia urbana de esta ciudad.

*(La exposición de Antonio Palacios en el Colegio de Arquitectos de Madrid, en la calle de Hortaleza, 63, estará abierta hasta el 12 de enero de 2024)