A diferencia de otros mamíferos, el oso hormiguero no come carne, frutas ni plantas. Su menú diario está compuesto casi en su totalidad por pequeños insectos, principalmente hormigas y termitas. Un solo oso hormiguero puede llegar a consumir alrededor de 30.000 a 35.000 insectos al día para satisfacer sus necesidades nutricionales, visitando numerosos hormigueros y termiteros sin destruirlos por completo. El oso hormiguero tiene unas poderosas garras delanteras que usa para abrir los nidos. Pero es un visitante breve: se queda solo unos minutos en cada hormiguero para evitar ser atacado por una avalancha de defensores. Luego se marcha en busca de otro nido.