Si quieres disfrutar de buena comida castellana y de un trato cercano, este mes te recomendamos el restaurante El Escondite de Pozuelo, ubicado en la calle Ramón Jiménez número 7 en Pozuelo pueblo. Un lugar para saborear cocina tradicional, raciones y pinchos espectaculares.
Paco, gerente del restaurante, lleva toda su vida profesional entre fogones. Apuesta por la cocina de siempre, con sabor, nuestra maravillosa dieta mediterránea que elabora con gran acierto. Ofrece menú diario de lunes a viernes, con un plato de cuchara siempre entre los primeros, de hecho, los lunes el cocido madrileño es una delicia. Pero para aquellos a los que les guste más el picoteo, hay una carta variada de raciones entre las que podemos encontrar una espectacular oreja a la plancha, tortilla de patatas recién hecha, calamares a la romana, carrillada al horno con vino tinto, mejillones a la vinagreta o patatas bravas y al alioli.
Las vieras gratinadas al horno o los pimientos de piquillo rellenos de bacalao y gamba, son otros de sus platos que no hay que dejar de pedir, así como los nugets de pollo caseros. Asimismo, preparan arroces por encargo: paellas, arroz con bogavante, fideuás además de chuletones de medio kilo con un sabor espectacular.
Para acompañar toda esta comida tradicional, raciones y tapeos, ofrecen cervezas de varias marcas como la malagueña Victoria, la conocida Mahou o Estrella de Galicia entre otras, además tienen cerveza sin gluten y la cero/cero. En cuanto a vinos, cuentan con Riberas, Riojas y apuestan por bodegas con denominación de origen de Madrid, unos caldos menos conocidos, pero de una calidad excepcional. En cuanto a vinos blancos, tienen Ruedas y Verdejos.
El Escondite de Pozuelo nos recuerda a la comida típica de mesón castellano, tradición y buena mano en cocina, aderezado con el cariño con el tratan al comensal, es una fusión perfecta para visitar este nuevo restaurante que abrió sus puertas hace cuatro meses, disfrutar de su soleada terraza además de poder celebrar eventos privados en su gran salón que se encuentra en la parte baja del restaurante. Todos los lunes por la tarde celebra tertulias literarias con escritores de la zona y alrededores. Un lugar escondido que tiene sus puertas abiertas a todo aquel que quiera sentirse como en su propia casa.

