Todos conocemos el descenso de natalidad en la sociedad de nuestros días. La pandemia ha venido a agravar los datos ya de por sí negativos de nacimientos en nuestro país y también en Europa. El confinamiento de marzo y abril de 2020 hizo que la caída de bebés nacidos nueve meses después (en diciembre de 2020 y enero de 2021) fuera de un 21 % respecto a 2019 (no se registraban esos descensos desde la posguerra). Los últimos datos del INE hablan de una caída del 5,2 % en los primeros meses de 2021. La cifra media de hijos en España es de 1,1, otra cuestión diferente es el número de hijos que se desea, ante la falta de políticas reales y efectivas de ayuda a la maternidad y a las familias, si bien los ayuntamientos de Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón mantienen sendas iniciativas de ayudas al nacimiento, manutención y/o adopción. De nuestros niños del siglo XXI, cuándo se tienen, cómo se tienen, qué supone emocional y económicamente, hablamos en este reportaje.
Era el día de Reyes, quizá el mejor día de Reyes de sus vidas. Ella había manchado y no se lo pensaron dos veces en acudir a urgencias. Sabían que la técnica de reproducción asistida había dado sus frutos cuando les dijeron el 28 de diciembre desde la clínica que ella estaba embarazada. La sorpresa mayor llegó con los regalos de Sus Majestades de Oriente: no era un niño sino dos, dos sacos como podía apreciarse en el ecógrafo del hospital. Lejos de resoplidos y angustias, la comisura de los labios, tanto de María como de Carlos, se extendió más aún hacia arriba como queriendo tocar el cielo o disimulando lo que se les venía encima: ¡Mellizos, qué bien, la parejita!, dijeron, ¡con este embarazo ya me corto la coleta!, afirmó María. No obstante, ya sospechaban algo porque en la clínica le habían implantado dos óvulos tipo A, los excelentes de la clase, luego están los B, los C y los D, estos últimos con poca o ninguna posibilidad de llegar a buen puerto.
Hasta ese 6 de enero, punto final o punto de partida según se mire, han vivido un periplo de clínicas, consultas médicas, vaivén de emociones, comeduras de coco, primeros gastos monetarios pero con un resultado satisfactorio y feliz a tenor de esas dos caritas que ya pueden ver en 4D, 5D y en video. “Tener un hijo no es fácil, desconocía las limitaciones biológicas y legales conforme se van cumpliendo años”, afirma María, más en su caso con 39 años, cuando ella y Carlos comenzaron a planteárselo más en serio, a raíz de una revisión rutinaria de ginecología.
A la hora de tener un niño, es cierto que en la actualidad son aún mayoría los embarazos concebidos de forma natural, explica un jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología, si bien, añade, cada vez existe un mayor número de parejas que al final debe acudir a técnicas de reproducción asistida porque la esterilidad va en aumento debido a una maternidad más tardía, la incorporación de la mujer al trabajo, el estrés, la búsqueda de una estabilidad económica…, en definitiva, la situación social actual.
Una esterilidad que se produce tanto en el hombre como en la mujer en un 50%, indica el profesional sanitario, “a edades cercanas a los 40 aumenta mucho la dificultad bien por la disminución de la reserva ovárica en la mujer, o bien por el deterioro de las características del semen en el hombre, en cuanto a número de espermatozoides, movilidad…”. De hecho, apunta, la Organización Mundial de la Salud bajó en 2010 los parámetros de un seminograma normal donde se evalúa la fertilidad masculina, debido al descenso en general de la calidad del semen.
Resalta el responsable de Ginecología el hecho esencial de que la edad social de la mujer difiere de la edad biológica, “socialmente se ha cambiado, ahora una mujer con 39 años es muy joven para emprender miles de proyectos, pero biológicamente no hemos cambiado, hay una etapa de fertilidad y la calidad de los óvulos se ve deteriorada, fundamentalmente a partir de los 35”. La paciente, añade, “no es consciente de que la maternidad tiene un periodo biológico con un límite y conforme avanzan los años, la reserva ovárica disminuye y las posibilidades de tener un embarazo natural son menores”.
Cuando la vía natural del embarazo se ve cada vez más difícil y la decisión es formar una familia, el ginecólogo ayuda a la pareja, sopesando una posible esterilidad si llevan un año intentándolo con relaciones sexuales periódicas en pacientes sin patología. El siguiente paso es un estudio básico de la pareja estéril, un análisis hormonal básico para ella y un seminograma para él, antes de poner el tratamiento adecuado.
Como el de María, son muchos los embarazos múltiples que vemos hoy día, según corrobora el médico consultado: “Las posibilidades de una gestación múltiple han aumentado, aunque la ley de reproducción establece un máximo de embriones a implantar y es cierto que cada vez se intenta ser más estricto para conseguir gestaciones únicas, es lo mejor para la madre y el feto, aunque puede ocurrir que vengan más”.
Como en todo, internet es fuente continua de consulta también para las embarazadas. En este sentido, el profesional no deja de recomendar su uso, pero siempre que sean páginas de evidencia científica, sea centros hospitalarios, organismos como la sociedad española de fertilidad o clínicas punteras y certificadas, y aclarando las dudas directamente siempre con profesionales especializados en técnicas de reproducción asistida.
La hora del parto.- Llegada la hora del parto, el especialista obstetra advierte de que existen muchas maneras de dar a luz pero siempre teniendo en cuenta que sea lo más natural posible, y también lo más seguro. Otra cuestión son los partos domiciliarios respecto a los que el ginecólogo comenta que “la obstetricia es imprevisible y cualquier proceso se puede complicar, un desprendimiento de placenta, un prolapso de cordón umbilical que haya que actuar urgentemente para evitar sufrimiento fetal y el bienestar de la madre, y ese tipo de actuación es imposible de asumir en un domicilio”.
Preguntado si en el futuro podremos decidir el sexo del bebé que queremos, el ginecólogo advierte de que legal y técnicamente ya hay posibilidades de elegir el sexo en el caso de que exista alguna enfermedad ligada a determinados cromosomas, “hay mujeres que tienen una herencia familiar de una enfermedad ligada al cromosoma X, entonces se puede ver qué embriones tienen esa alteración cromosómica para no implantárselos, eso está legalmente recogido”. En el caso de que sea por puro deseo, el médico opina que a día de hoy no se puede y entrarían en juego valoraciones éticas y morales.
Lo que cuesta un hijo.- Carlos y María ya tienen la habitación para sus mellizos, aún está algo llena de trastos pero con la ilusión de que en unos meses se llenará de vida. Tienen ya las cunas y las sillitas del coche, prestadas por familiares; han comprado el carrito gemelar tras darle muchas vueltas y comparar precios, y también cuentan con alguna ropita de bebé, regalo de padres y amigos. Son dos bebés y deben ajustar costes aunque existen gastos en alimentación e higiene, al principio, y en educación, posteriormente, a los que deberán hacer frente.
En principio y antes de que nazcan, la pareja, como muchas otras que están en estado de buena esperanza, no han podido resistirse a los últimos adelantos que permiten ver al niño en tres dimensiones, 4D o 5D como si hubiese nacido, “es una maravilla, te puedes hacer una idea de cómo son, nos hicieron una sesión de fotos y nos entregaron una copia, con una memoria donde vienen todas las imágenes y el video, además de que nos indicaron la existencia de una aplicación móvil para ver todo el material”. María y Carlos han acudido solo una vez, aunque otras parejas van en más de una ocasión o también existen otros centros donde te hacen un estudio ginecológico, eso va en función de las preferencias de cada persona. En el testimonio que nos ocupa, ellos lo consultaron con su médico para ver cuándo se podría ver mejor.
En cuanto a los costes de alimentación, ocio y educación de un niño, la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa y Usuarios (CEACU) realizó un sondeo en el que venía a dar unos resultados orientativos de lo que cuesta criar a un hijo desde los 0 hasta los 18 años. En el primer año de vida del bebé, la CEACU hace una estimación de 7.000 a 11.000 euros, repartido por igual entre alimentación, higiene, ropa y calzado y complementos (cuna, cochecito…); de 1 a 3 años el coste es similar (7 y 11.000 euros) pero fundamentalmente de alimentación y educación; y de 3 a 6 años el gasto anual puede oscilar de 4 a 14.000 euros dependiendo de la elección del colegio, público o privado en función del nivel de renta de las familias, y aumenta el coste de juguetes. De 6 años en adelante va ganando peso el gasto en ocio.
Entre las conclusiones más significativas está el hecho del coste mayor en higiene y alimentación en los primeros años y del desequilibrio que puede producir en la economía familiar la elección de un centro privado para la educación de los primeros años, si bien el ahorro puede llegar con las ayudas de libros, la extensión del sistema público en la etapa preescolar y el incremento de becas de comedor. En la alimentación, pese a la aparición de una diversidad enorme de productos en los últimos tiempos, es donde más disposición existe por parte de las familias a ajustar más el presupuesto.
En todo caso, la llegada de un bebé, o dos o tres, al seno de una familia es siempre motivo de alegría y felicidad, como indican los futuros padres Carlos y María, los cuales ya están deseando verles las caritas y que empiecen a desenvolverse en el agua como pececitos, que seguro lo harán teniendo una experta de natación en casa.
“Damos a las familias un trato personalizado durante toda la etapa”
Pregunta.- ¿Cuáles son las situaciones más complicadas a las que se enfrentan los padres primerizos?
Respuesta.-Te diría que a la incertidumbre, a no saber y a la desinformación. Actualmente parece que tenemos la información a un clic en internet, creemos que lo podemos encontrar todo, pero realmente está todo lo que debemos saber y también lo que no debemos saber porque no hay filtros en esa información. La labor que realizamos nosotros es divulgar contenido sanitario de valor y actualizado porque te puedes encontrar con muchas otras personas que no son sanitarias, que cuelgan cualquier cosa que luego los papás lo ven y pueden entender que esa información es la correcta y actualizada, y no ser así.
P.- ¿Qué tipos de ayudas ofrece Baby Suite? R.- Somos un centro multidisciplinar, nacimos con el objetivo de ofrecer a las familias la posibilidad de recibir un trato personalizado durante toda la etapa, tanto a la vista del embarazo, en el propio embarazo, en el post parto y con sus bebés. Además, cuidamos muchísimo el centro para que el ambiente sea muy profesional y se sientan que están en casa. Van a encontrar en Baby Suite un lugar, que aunque sea un centro sanitario, no van a tener la sensación de estar en un lugar con clima hospitalario, si no que tiene un toque hogareño, se van a sentir como en casa.
P.- ¿Qué tipo de perfil son los padres que acuden a su centro? R.- Mucha gente piensa que por estar en Pozuelo el perfil es alto, pero acuden al centro parejas y familias de clase media. Tenemos mamás primerizas, otras que es su segundo o tercer hijo y mamás que tienen ya una edad avanzada, que les pilla este embarazo de primeras y que están perdidas.
P.- ¿Es verdad que, a la hora de buscar un bebé, la edad media es más alta? R.- Pues sí, actualmente estamos observando que las mujeres cada vez son madres más mayores. Hay un término que a mí personalmente no me gusta nada, que es lo de mujer añosa. Es aquella mujer que supera los 35 años de edad, al final la edad biológica del cuerpo influye en que esté menos preparado para esa carga extra, además la edad materna avanzada está relacionada con otros problemas, por ejemplo se pueden dar más resultados positivos de alteraciones cromosómicas, como síndrome de Down, también mayores partos prematuros, diabetes gestacional, preclamsia…
P.- ¿Cuál es el mejor consejo a la hora de tener un bebé? R.- Yo les diría que creyesen en ellas mismas porque tienen algo que ninguna preparación al parto les va dar que es primero el poder de crear vida, segundo que pueden gestar a su bebé y tercero que la mujer lleva haciendo esto siglos y siglos y tan mal no lo hemos hecho porque si no, ya no estaríamos aquí, nos hubiésemos extinguido. Entonces el mayor poder ya lo tenemos, va innato en nosotras. El segundo consejo que les daría sería informarse porque en la información está el poder.
Texto: Oliva Carretero Ruiz. Fotos: Ayer&hoy, Pixabay

