Un Belén espectacular que cada año se supera
Un pequeño grupo de cinco personas son los que ponen en marcha el Belén Monumental de Ntra. Sra. de la Consolación Coronada en Pozuelo en el año 1993: Juanjo Granizo, Juan Pedro Álvarez, José Álvarez, su hermano Ángel (mayordomo de la Virgen) y Fidel Asejo. Y lo hacen porque desde 1989 hasta 1991 la capilla de la parroquia se cierra por reformas debido al mal estado del techo. Con la puesta en marcha de este Belén, lo que pretenden es hacer una actividad para volver a atraer gente a la capilla. Por aquella época Pozuelo de Alarcón crece mucho con la construcción de la avenida de Europa y la ampliación de Prado de Somosaguas, “queríamos que vinieran a ver a la Virgen, pero no sólo en su festividad en el mes de septiembre y el Belén nos pareció una buena idea ya que es una actividad que reúne a toda la familia”, afirma Juanjo Granizo.
“El primer Belén que hicimos estaba en el lateral de la capilla, donde actualmente está el estandarte de la Hermandad. En esa pared poníamos dos mesas, tendría unos 15 metros cuadrados y unas 50 figuras. Ya en el año 1994 decidimos montarlo a los pies de la Virgen, en lo que es el altar de la capilla y ahí lo mantuvimos hasta que nos fuimos al local de la Congregación. Lo trasladamos a nuestro local primero por comodidad porque en esos años había cinco misas al día un domingo y teníamos que estar en silencio y sin dar martillazos ni golpes mientras duraba el servicio. En la sede de la Congregación el trabajo resulta más cómodo, sin interferencias y además el espacio es más grande. El Belén ahora son unos 90 metros cuadrados y estamos en 380 figuras contando de ovejas para arriba, ya no cuento ni gallinas ni perros (risas)”, cuenta Juanjo sonriente.

Las figuras son compradas, pero todos los escenarios, casas, puentes y decoración natural que hay en el Belén están hechos por ellos a mano, aunque Juanjo nos dice que algunas figuras las arreglan ellos también, “siempre cuento la historia de la vaca que me compré en un chino que era de color naranja, le quité las ubres, las orejas de conejo que tenía, en definitiva, le hice un poco de cirugía base para que fuera un buey y quedó perfecta”.
Evidentemente, ampliar el Belén no pueden porque cuentan con el espacio que tienen, pero sí que cada año cambian cosas y sobre todo reciclan, “casas que tenían un estilo hace años las voy cambiando dándoles un aire nuevo en la fachada bien renovando la escayola o poniéndole un muro de piedra. Aquí no tiramos nada, todo se recicla si está en buen estado. Lo complicado es el almacenamiento. De origen prácticamente no queda nada, conservamos dos pequeñas casitas de corcho prensado que hicimos en el 94 y el castillo de Herodes que lo hice en mi último año de residencia en Talavera que es del 95” puntualiza Granizo.
Cada Belén tiene su seña de identidad y Juanjo nos lo aclara, “cuando el Belén se declaró Representación Significativa del Patrimonio Cultural de la Humanidad, lo que decía el documento oficial del Ministerio de Cultura, es que el Belén cuenta, no sólo la historia del nacimiento del Jesús, sino que también cuenta la historia de la comunidad en donde se hace el Belén y de la gente que lo hace. De ahí vienen la escena de los encierros ya que Pozuelo son muy tradicionales y por nuestra parte somos muy aficionados a la Mahou verde (risas) por lo que escondemos por el corcho en el fondo del Belén unas chapas de Mahou para que la gente las busque, así se entretienen”.

La escena del nacimiento es algo peculiar ya que el Niño Jesús no está en una cueva si no que está al descubierto en medio de un claro, esto tiene una explicación dice Juanjo “en el Belén tenemos una figura de San Francisco que es el patrono universal de los Belenistas. Cuando San Francisco viaja a Tierra Santa se queda impresionado por la pobreza de la cueva donde nace Jesús. A su vuelta a Europa, antes de fallecer pide permiso al Papa para hacer una dramatización del nacimiento y eso lo hace en una cueva con un borrico, un buey, con un pesebre de paja. Esto da origen al belenismo, pero en la escritura franciscana, el sentido de estar desvalido, a la intemperie tiene en sí mismo un valor espiritual y antropológico. Abraham era un pastor nómada, vivía en una tienda de campaña; el pueblo de Israel cuando sale de Egipto vive nómada 40 años en el desierto; toda la predicación de Jesús y sus milagros se hacen al aire libre, así como su muerte. La intemperie nos iguala a todos porque ahí somos vulnerables y dependientes uno de los otros, de hecho, la antropología moderna dice que si hemos sido capaces de sobrevivir no es por nuestra capacidad física, ni por la inteligencia ni por la tecnología si no por la capacidad de cooperación, de hermanamiento, y ese sentido es por lo que representamos su nacimiento en la intemperie. Este es un Belén de hermandad, no lo olvidemos”.
El Belén de la Congregación de Ntra. Sra. de la Consolación Coronada cuenta con sistema de iluminación que simula el día y la noche con sus amaneceres y atardeceres que dura aproximadamente ocho minutos y medio con, además, 350 estrellas de fibra óptica pinchadas en la tela azul del cielo, donde centellean, todo ello amenizado de fondo con un audio en el que se escuchan cantos de pájaros y otros animales además de la novena sinfonía de Dvorak.
Asimismo, este Belén ha recibido numerosos premios, “el primero fue en 2005 en el Concurso de Nacimientos de la Asociación de Belenistas de Madrid. Luego nos hemos vuelto a presentar seis veces más y las seis las hemos ganado en los años 2016, 2018, 2019, 2022, 2023 y 2024. Nuestro Belén tiene las tres escenas tradicionales del belenismo español: el nacimiento, los reyes que van en cabalgata, no están adorando, y la anunciación a los pastores”, detalla Juanjo.
Este año la novedad ha sido la jaima que han puesto, que hace que el visitante se sienta dentro de la escena, admirando el pueblo de Belén desde la propia tienda. Un Belén Monumental que es muy conocido a nivel nacional y que por su sede pasan cada año muchos visitantes, así lo afirma Juanjo orgulloso “el año pasado movió unas cinco mil y pico personas y este año vamos a superarlo, es la actividad de la congregación que más gente viene, de hasta fuera de Madrid. Se ha convertido en un clásico de la navidad”.
Texto: Kathy Montero
Fotos: K.M., cedidas por la congregación

