Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero son tres grandes escritores y guionistas que, bajo el seudónimo de Carmen Mola, escribieron la trilogía de La novia gitana que tanto éxito tiene. El don que tienen estos tres novelistas es saber enganchar al lector desde la primera página y lo han vuelto a hacer en su última novela, ganadora del Premio Planeta 2021, La Bestia. Una novela histórica ambientada en el Madrid de 1834, en la que su principal protagonista es Lucía, una niña de 14 años, que busca desesperadamente a su hermana pequeña desaparecida.

“Nos gusta que el lector entre con mucha curiosidad en la historia”

Pregunta.- ¿Cómo nace Carmen Mola?
Respuesta.-
Hará como 5 años que empezamos con Carmen Mola. Los tres somos guionistas, estábamos justo trabajando en una serie y al acabar nos fuimos a tomar unas cañas. Se nos ocurrió, no sabemos muy bien a cuál de los tres, porque nunca sabemos quién tiene las buenas ideas, aunque Jorge siempre se las apropia (risas), y pensamos “oye ¿esto que estamos haciendo en los guiones, lo hacemos también en novela?”. Dijimos “venga vale”, nos juntamos y probamos. De aquella primera reunión salieron las primeras ideas de lo que sería luego La novia gitana. Apareció la inspectora Elena Blanco, no sé si en esa primera reunión aparecieron también los gusanos (risas) pero si no, faltaba poco y de ahí, nos gustó mucho la experiencia, nos lo pasábamos muy bien al ver como las ideas iban creciendo. Y así es como empezamos la historia de Carmen Mola.


P.- ¿Qué es lo más importante de Carmen Mola a la hora de escribir?
R.-
Una de las cosas más importantes de Carmen Mola es el proyecto de autoría colectiva. Nosotros ponemos por delante la trama, que le guste a la gente. En cambio, ponemos un poco por detrás, la prosa. En el mundo de la literatura hay una lucha feroz entre tramistas y prosistas. Hay escritores que son prosistas, no necesitan una historia, se ponen a darle la vuelta a un tema, a contar su mirada del mundo y luego están los tramistas, que lo que quieren es contar una buena historia con giros que enganchen al lector. Para nosotros, hacer una historia que tenga un arranque original, personajes complejos, un montón de giros, un desenlace brutal, que tenga al lector pegado al libro horas y horas y que llegue al trabajo al día siguiente con ojeras porque no ha dormido, nos parece dificilísimo. Al hacerlo entre tres, es evidente que tenemos que tener muy bien estructurada la trama, porque hay un momento en el que cada uno se tiene que ir a escribir a su casa la parte que le corresponde y más vale que esté bien tramada. En este proyecto de autoría colectiva es esencial dejar el ego en la puerta. Así vamos construyendo este proyecto de autoría colectiva y cuando ya hacemos la primera novela, llega un momento en el que hay que decidir cómo firmamos esto.


P.- ¿Y cómo lo hacéis?
R.-
Firmar los tres en la portada era algo súper raro y surge la necesidad de dar con un seudónimo y el nacimiento de ese seudónimo surgió de la manera más tonta del mundo. Nos fuimos a tomar una cerveza (como veis siempre es todo maridado con cerveza) dijimos cuatro nombres masculinos, dos anglosajones, que menos mal que no elegimos, y alguien dijo Carmen, otro dijo Mola y ahí quedó. Nuestra representante nos comentó que la editorial había pedido poner algo sobre Carmen Mola en la solapa de nuestra primera novela, así fue como decidimos que Carmen Mola fuera una profesora de instituto, que tiene hijos, en un número indeterminado, porque luego fuimos haciendo entrevistas y nos preguntaban: “¿cuántos hijos tiene Carmen Mola? Dos, y otro decía, tres”. En esa época hacíamos entrevistas por mail y según quien contestara a Carmen Mola le gustaba la bossa nova, el heavy, o la literatura clásica o romántica. Era tripolar (risas).


P.- Después del éxito de la trilogía, empezáis con la novela de La Bestia, Premio Planeta 2021.
R.-
Íbamos a escribir la cuarta entrega de la inspectora Elena Blanco, pero nos confinaron y tuvimos la idea de escribir una novela histórica porque no sabíamos cómo iba a ser el presente el día que saliésemos de casa, pero lo que sí sabemos es del pasado. Entonces, nos planteamos el escribir una novela histórica pero siempre siendo Carmen Mola. Un thriller que tuviera crímenes, estas cosas que nos gustan. Empezamos a ver en qué época y el siglo XIX nos pareció perfecto porque ha sido un siglo olvidado históricamente. Empezamos a buscar un momento del siglo XIX y nos encontramos con la matanza de frailes. Es un día que el pueblo de Madrid se levanta airado y mata en una tarde a 80 frailes, destruye cuatro iglesias, y claro, 80 muertos en una tarde, Carmen Mola no los desperdicia (risas). Empezamos con ¿por qué pasó esto?, y nos encontramos con el cólera. La capital estaba asolada por una epidemia de cólera, en un Madrid de 1834 que nos parecía casi una ciudad del oeste, en el límite entre dos épocas. Con esos elementos: el cólera, una cerca que rodeaba a toda la ciudad y que mantenía fuera a los pobres, las guerras carlistas, las manipulaciones del poder a su conveniencia, un ambiente de sociedades secretas…, había muchos elementos que eran súper atractivos y nos pareció un momento perfecto para contar una historia. La historia de una huérfana que va buscando a su hermana y que atravesara toda esa serie de temas. A la hora de construir su aventura, este marco de 1834 nos gustó mucho, pero tenemos que poner una historia por delante, nos gusta que el lector entre con mucha curiosidad en la historia y que no la pierda nunca.


P.- ¿Cómo definiríais a La Bestia?
R.-
En la novela hay muchas bestias, hay una física, hay una que es la ignorancia, la superstición, el mal… Todos nos acordamos del hombre del saco, nosotros queríamos hacer un hombre del saco sofisticado hasta llegar a la Bestia física, y nuestra bestia desmiembra niñas, porque Carmen Mola se viene arriba con estas cosas y construimos una trama de crímenes que después adornamos o retorcimos un poco más, con las sociedades secretas, la niña que busca a su hermana, una bestia que mata niñas no se sabe al principio con qué finalidad… Lo que empezamos en la pandemia se fue convirtiendo en una novela de más calado, que mezclaba el thriller, historia, novela picaresca, novela sociológica, cuento gótico, pero también, aunque nadie nos crea, La Bestia también es una novela de amor.


P.- ¿Cómo fue la decisión de ir al Planeta?
R.-
Esa decisión ha sido importante para nosotros, equivalía a dar la cara que, por otro lado, estábamos muy a gusto sin darla, aunque a veces te fastidiaba no decir ¡Somos nosotros los que estamos detrás de esos libros que se están vendiendo tan bien! Normalmente un escritor no tiene visibilidad alguna y es muy difícil que venda bien, es duro este trabajo, te tiene que gustar mucho escribir.


P.- ¿Cómo recordáis la noche del Premio Planeta?
R.-
Pasamos de cero a dos mil en una hora y fue esa noche del Planeta. La gente no sabe que cuando te presentas al Premio Planeta lo haces bajo seudónimo. Nosotros no nos presentamos como Carmen Mola, sino como Sergio López y la novela se llamaba Ciudad de Fuego. Imaginaos el lío esa noche: “ganador Sergio López que responde al nombre de Carmen Mola, que responde al nombre de …. (risas)”.


La noche fue muy divertida. Somos 10 los finalistas que optan al premio. Estábamos allí en la cena y, a lo largo de la misma, conforme los camareros te van llenando las copas de cava y tú vas bebiendo, van eliminando los títulos de los libros finalistas. Quedan cuatro novelas y vamos viendo que nuestra novela sigue ahí y ya le dices al camarero: “ya no me pongas más cava por si acaso, que además el premio lo dan los Reyes” (risas). Llega un momento en el que quedan dos. Y entonces se dice primero la finalista y claro, si han dicho a la finalista y no eres tú, es que has ganado. Tuvimos suerte, porque la finalista, Paloma Sánchez-Guernica, que no solo es una escritora maravillosa y una mujer encantadora, sino que habla por los codos, hizo un discurso de 15 minutos. Nos dio tiempo a prepararnos, a repasar el discurso y tranquilizarnos. Abren el sobre y dicen “la novela ganadora es Ciudad de Fuego, escrita por Sergio López y Sergio López es Carmen Mola”. Nos levantamos y ya entramos en una locura que no nos imaginábamos.

Texto y fotos: Kathy Montero