Notas la energía que te transmite cuando te cuenta lo que es el baile para ella. Su amor por la danza, por la enseñanza y por la curiosidad de seguir aprendiendo sobre lo que más le gusta, deriva en unas coreografías sencillamente preciosas. El folklore internacional, sin descuidar el nacional, hacen del Ballet “ARA DE MADRID” y del Ballet “ARA DE BOADILLA”, que sean unos espectáculos únicos. Un gran trabajo de músicos, voces y bailarines que Carmina Villar dirige con gran maestría y pasea por todo el mundo con sus espectáculos “El ballet de los pueblos del mundo” y “Recorriendo el mundo a través de la danza”.

“Lo que más me gusta de la danza es su gran disciplina”

Pregunta.- ¿Cuándo empieza en el mundo de la danza?
Respuesta.- Empecé con 13 años en lo que antes era la sección femenina que nos enseñaban a bailar, y de ahí, nada más salir del colegio tuve que hacer oposiciones para el banco, cosa que me alegré luego muchísimo porque he tenido la plaza hasta hace 19 años. Con el baile siempre tienes miedo: puedes tener una lesión, no tener alumnos y el aprobar la oposición me vino muy bien, pero seguí con el baile, de hecho los estudios más serios de baile los empecé cuando entré en el banco.

P.- ¿Qué es lo que le atrae del mundo de la danza, lo que le gusta?
R.- Todo. Pero lo que más destacaría sería la gran disciplina que tiene que es muy importante, no solamente para el baile, sino para tu vida. Me considero una mujer muy disciplinada en todos los aspectos y creo que también lo transmito. Es una de las cosas que más destaco aparte del amor que tengo a la danza en general y a la enseñanza.

P.- ¿Qué le gusta más, bailar o enseñar?
R.- Ahí me pones en un aprieto, las dos cosas. Me retiré con 37 años de bailar, no de enseñar, por supuesto, y he sido súper feliz y lo sigo siendo. Creo que el hecho de formar a los bailarines y que luego después reflejen en el escenario lo que tú has querido hacer con ellos, es una gran satisfacción. Hace cuatro años he vuelto al escenario y también te digo que soy feliz bailando, pero creo que destacaría más la enseñanza.

P.- ¿Cuál es la disciplina de baile con la que se siente más identificada?
R.- Como bailarina, lógicamente por mi físico, soy más de danza española, escuela bolera, folclore, etc.Como profesora y coreógrafa, por todos los estilos de la danza. Me identifico y disfruto con la misma pasión y el mismo amor. Y es curioso, porque con tantos años que llevo montando coreografías, siento el mismo cosquilleo y nervios que cuando empezaba, hasta ver los resultados en el escenario.

P.- ¿En qué año crea el Ballet ARA de Madrid?
R.– Pues mira hemos hecho ahora 36 años desde que comenzamos.

P.- ¿Cómo surge?
R.- Lo formo yo. Le pongo el nombre de ARA. Al principio tenía la sede en Arcángel Rafael de Aluche pero, sin embargo, ARA no son las siglas de Arcángel Rafael de Aluche si no que ARA significa altar, sacrificio. Le puse ese nombre porque me costó mucho. Nunca imaginé que lo podía hacer y cuando se empezó a formar en mi cabeza no creí que llegase a nada. Y ahora ARA es mi altar, es otro hijo más, y hoy doy gracias a Dios por todo lo que me ha dado y me sigue dando.

P.- Con el Ballet ARA de Boadilla lleva 19 años, ¿no?
R.- Sí. Aquí en Boadilla formé el ARA de Boadilla, lo bendijo el párroco Don Julio en las fiestas de San Babilés y la verdad es que también estoy muy orgullosa, de hecho muchas veces actúan juntos los dos ballets.

P.- ¿Qué tipo de espectáculos son los que prepara?
R.- Con el título creo que te haces un poco a la idea. Tenemos dos espectáculos, “El ballet de los pueblos del mundo” y “Recorriendo el mundo a través de la danza”. Hacemos danzas nacionales e internacionales. Hemos visitado cuarenta y dos países con el ballet y si de alguno de ellos me ha gustado su baile típico, lo monto para mi espectáculo. Por eso tengo las tarantelas de Italia, el kalinka de Rusia, el claqué americano o el sirtaki de Grecia. En España hacía falta un ballet de estas características, no solamente con danza nacional. Además los quince números de baile que se interpretan se hacen con música y voces en directo y con los trajes auténticos. Es un espectáculo muy entretenido.

P.- ¿Cómo consigue esas actuaciones fuera de España?
R.- Francia fue el primer contacto que tuvimos en el extranjero. Nos conocimos en Palma de Mallorca en un festival internacional de folklore, y su representante nos invitó a Francia. Después ya surgió Italia, y varios países más. Nos llaman mucho pero nada más que podemos ir a tres como mucho a nivel internacional, porque todos lo hacemos durante las vacaciones y agosto lo dedicamos a las actuaciones en España.

P.- ¿Dónde habéis estado este año?
R.- Hemos estado en Estonia, Letonia y Turquía, éste último por cuarta vez y ha sido precioso. Hemos ido a festivales muy buenos pero este de Turquía ha sido un lujo, no solamente de festival por la calidad tan alta en los grupos, sino por cómo nos han tratado. El año pasado estuvimos en México, también en Cerdeña y luego la noche de fin de año la celebramos en Qatar.

P.- En 2016 recibió un reconocimiento por la Unesco ¿qué significa?
R.- Sí, en el año 2016 tanto la escuela, como mi ballet, como mi persona recibimos el máximo galardón que podemos tener por la Unesco que es ser Miembro Internacional de la Danza por la Unesco. Este título otorgado significa que eres una persona ya muy conocida a nivel internacional y que tu labor como profesora y como directora del Ballet ARA de Madrid se ha visto recompensada. Además también soy jurado de danza nacional e internacional.

P.- ¿Por qué decidió dejar la danza con 37 años?
R.- El motivo fue que yo me dediqué exclusivamente a presentar el espectáculo. Enseñaba y montaba las coreografías, presentaba todas las actuaciones y además cantaba. En ese momento ya era demasiado todo lo que hacía como para además bailar. Me dediqué a todo eso y era feliz.

P.- ¿Y por qué ahora hace cuatro años ha vuelto?
R.- Porque tengo un grupo de mujeres extraordinarias, las llamo jabatas, que son capaces de hacer todo lo que les pido. Es un grupo tan bueno y me siento tan orgullosa de ellas que me dije “¡pero bueno Carmina como no estás ahí con ellas!”. Empecé haciendo un festival de final de curso a ver qué tal, porque para mí era un reto muy grande volver con 64 años, y sí que me ha compensado porque he vuelto a bailar y soy feliz con esos cuatro números que hago en el espectáculo que me permite seguir presentando y montando las coreografías.

P.- ¿Se retirará o hasta que el cuerpo aguante?
R.– Hasta que el cuerpo aguante. Hombre, puede ser que un día me levante y me diga “no me apetece lo que estoy haciendo, he perdido la ilusión por lo que estoy haciendo”, pero si no, será Dios el que me dirá “hasta aquí hemos llegado”. Hasta ese día seguiré.

Texto y foto: Ayer&hoy