Un total de 748 familias residentes en la Comunidad de Madrid han recibido en lo que va de año ayuda especializada por la adicción de sus hijos adolescentes a las nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas con redes sociales y videojuegos. De ellas, 667 son familias atendidas en el programa de prevención y 81 familias en el programa de tratamiento especializado (concretamente sobre 56 adolescentes y 101 progenitores).

 

Estos datos se desprenden de la memoria de marzo del Servicio de Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid, que en total ha atendido en 2019 a 1.145 personas, entre ellas 319 profesionales.

Además, en lo que llevamos de año se han abierto 85 nuevos expedientes en el servicio. Actualmente, 81 familias están recibiendo tratamiento especializado a través de los profesionales que trabajan en este servicio, donde se realizan diferentes tratamientos de adicción a las nuevas tecnologías. Estos tratamientos no solo se centran en atender a menores y sus familias, sino que también ofrecen formación y actividades divulgativas dirigidas a profesionales que trabajan con niños y adolescentes.

El servicio está dirigido a adolescentes entre 12 y 17 años con conductas de uso inadecuado, abuso o dependencia de las nuevas tecnologías. Entre las situaciones más atendidas está la dependencia severa de los videojuegos y las redes sociales, siendo los adolescentes varones los que presentan una mayor vulnerabilidad a este tipo de sintomatología.

El servicio, que se encuentra en la calle Manuel de Falla, 7 de Madrid, cuenta actualmente con un coordinador, que es psicólogo, cuatro psicólogos y dos educadores sociales especializados en familia y adolescencia. Se encarga de la evaluación de la conducta de los adolescentes, la interacción que les provoca el uso de las tecnologías en su vida cotidiana y su grado de pérdida de control, analizando si interfiere en las actividades escolares, las relaciones sociales y familiares, e incluso su propio cuidado personal.

En 2018, el Servicio de Atención en Adicciones tecnológicas atendió a un total de 2.386 usuarios, entre familias y profesionales, y de ellos, 1.707 fueron familias con hijos de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años. Respecto a los 679 restantes, eran profesionales del sector clínico, social y educativo que tienen incidencia en la ayuda y apoyo a los adolescentes.

Desglosado por servicios, el pasado año, a través del servicio de prevención que atiende tanto a familias como a centros educativos y que ofrece información, orientación y asesoramiento, se atendió a 1.583 usuarios. Por su parte, mediante el servicio de tratamiento especializado, se atendió a 803 usuarios, de los 85 eran personas adultas, 39 adolescentes y 679 fueron profesionales a los que se les ofrecieron charlas de sensibilización.